domingo, marzo 18, 2018

La actitud del pueblo... inglés.

En mayo de 1940 casi toda Europa, Francia incluida, había caído en manos de Hitler y medio millón de soldados ingleses quedaron varados en las playas francesas de Dunkerque a merced del fuego nazi e imposibilitados de ser rescatados por la Armada Británica. El que no tenga ganas de leer la historia puede ir a ver la película. Está buena.

En la desesperación, el Parlamento inglés designó como Primer Ministro a un señor de aspecto algo desprolijo, medio alcohólico y cascarrabias: Winston Churchill.

Dos años antes, en 1938 Churchill se había opuesto furiosamente al acuerdo que el entonces primer ministro Chamberlain y los franceses habían firmado con Hitler aceptando la anexión de los Sudetes en Checoslovaquia por parte de los nazis a cambio de que estos no se metieran con Inglaterra y Francia.

La frase de Churchill contra la dirigencia inglesa que firmó aquel Acuerdo de Munich pasó a la historia: “Tuvieron que optar entre el deshonor y la guerra. Eligieron el deshonor, van a tener la guerra”.

Muy poético el tipo, aunque para frase prefiero la de Felipe Solá cuando esta semana, refiriéndose al kirchnerismo, dijo: “Los del club del helicóptero son unos pelotudos importantes”. Menos shakesperana, pero para esta columna garpa más.

Volviendo al tema, dos años después y con los soldados ingleses rodeados en Dunkerque, los mismos políticos que apoyaron aquel acuerdo, le reclamaban a Churchill que firmara un nuevo acuerdo de paz con Hitler para proteger al Reino Unido y rescatar a los soldados de las playas francesas.

Churchill, con el apoyo del Rey Jorge VI, se opuso tenazmente bajo el argumento de que no había acuerdo posible con Hitler, llamó a defender las Islas Británicas hasta las últimas consecuencias y pergeñó un increíble operativo de rescate: convocó a todos los civiles con embarcaciones propias para cruzar el Canal de la Mancha, llegar hasta las playa de Dunkerque y traer a los soldados.

En botecitos, gomones, lanchas, barcos de pesca y veleritos, la clase media y alta británica rescató… ¡338.226 soldados!

Ahora imaginemos por un momento que Macri (que obviamente no es Churchill), apoyado por Angelici (al que no podemos comparar ni con las pantuflas del Rey Jorge VI) le pidiera a toda la clase media y alta argentina que crucen el Río de la Plata con sus yates, sus veleros, sus lanchitas, sus gomones o sus tablas de windsurf para rescatar a soldados argentinos asediados, por ejemplo, por fuerza brasucas que pudieran haber invadido el Uruguay en represalia por la derrota en la histórica final del Mundial de 1950, aquel inolvidable Maracanazo.

Por supuesto, esto dicho con todo respeto por los brasileños que tampoco tienen nada que ver con los nazis. De hecho, la última vez que se metieron con los alemanes perdieron 7 a 1 en el Maracaná. Una pena.

¿Iría nuestra clase acomodada en sus embarcaciones a rescatar a nuestros compatriotas a riesgo de ser hundidos por el fuego brasileño? Pregunta inquietante de respuesta incierta.

(...)

En fin, creo que si Churchill hubiera dependido de los dueños de nuestros botecitos, hoy la Reina de Inglaterra sería Eva Braun.


Un dato final: En cuánto terminó la guerra, después de haber defendido al Reino Unido, derrotado a Hitler, salvado a todo el sistema democrático occidental y haberse transformado en la que creo fue la figura política más trascendente del siglo XX, Churchill se presentó en las elecciones de 1945… ¡y perdió!!

Ningún pueblo es perfecto.

Copiado de Si Churchill viviera, no sería montonera.

No hay comentarios.: