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domingo, agosto 18, 2019

The Churchill Factor

“Churchill matters today because he saved our civilisation. And the important point is that only he could have done it.
He is the resounding human rebuttal to all Marxist historians who think history is the story of vast and impersonal economic forces. The point of the Churchill Factor is that one man can make all the difference.
Time and again in his seven decades in public life we can see the impact of his personality on the world, and on events—far more of them than are now widely remembered.
He was crucial to the beginning of the welfare state in the early 1900s. He helped give British workers job centres and the tea break and unemployment insurance. He invented the RAF and the tank and he was absolutely critical to the action—and Britain’s eventual victory—in the First World War. He was indispensable to the foundation of Israel (and other countries), not to mention the campaign for a united Europe.
At several moments he was the beaver who dammed the flow of events; and never did he affect the course of history more profoundly than in 1940.”

— Boris Johnson in The Churchill Factor

sábado, julio 06, 2019

Ilustración

Líderes populistas de izquierda y de derecha han llegado al poder o han adquirido un nivel inusitado de popularidad en diversas partes del mundo. El psicólogo de la Universidad de Harvard Steven Pinker cree que se trata de un creciente rechazo de los valores de la Ilustración que hicieron posible la civilización moderna en la que nos hemos acostumbrado a vivir.

Pinker publicó este año En defensa de la ilustración: Por la razón, la ciencia, el humanismo y el progreso (Paidós, 2018) para explicar dos cosas: el mundo está mejor que nunca antes en prácticamente todos los indicadores que podamos considerar y que este progreso humano sin precedente se debe a los valores de la Ilustración.

Copiado de En defensa de la Ilustración.

domingo, abril 07, 2019

El silencio

“Alguien tiene que restaurar la elegancia del silencio.”
— Jaime Bayly, en Morirás mañana 3: Escupirán sobre mi tumba.

Manual del perfecto idiota Latinoamericano

En vez de corregir desigualdades, el Estado las intensifica ciegamente. Cuanto más espacio confisca a la sociedad civil, más crece la desigualdad, la corrupción, el despilfarro, el clientelismo político, las prebendas de unos pocos a costa de los gobernados, la extorsión al ciudadano a base de altas tributaciones, tarifas costosas, pésimos servicios y, como consecuencia de todo lo anterior, la desconfianza de este mismo ciudadano hacia las instituciones que teóricamente lo representan. Es ésta una realidad palpable en la mayor parte de nuestros países.

— Montaner, Vargas Llosa, Mendoza en Manual del perfecto idiota Latinoamericano.

Instituciones

PROSPERITY IS NOT ACHIEVED merely by possessing hydroelectric dams, roads, telephone wires, factories, fertile farmlands, or even great quantities of money. Nor can prosperity be transplanted from one nation to another simply by transferring the key components of an economic infrastructure. In all but the most exceptional cases, national prosperity is not about physical objects or natural resources. Rather, it is about institutions—the framework within which human beings think, interact, and carry on business.

— William J. Bernstein, in The Birth of Plenty: How the Prosperity of the Modern World Was Created.

En el Paraíso

Al cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, es frecuente. No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso.

— Jorge Luis Borges, en Los conjurados.

martes, marzo 05, 2019

Everyone should read Borges 2

“Today one could consider Borges the most important writer of the 20th Century,” says Suzanne Jill Levine, translator and general editor of the Penguin Classics five-volume Borges series. Why? “Because he created a new literary continent between North and South America, between Europe and America, between old worlds and modernity. In creating the most original writing of his time, Borges taught us that nothing is new, that creation is recreation, that we are all one contradictory mind, connected amongst each other and through time and space, that human beings are not only fiction makers but are fictions themselves, that everything we think or perceive is fiction, that every corner of knowledge is a fiction.”

Copiado de Is Borges the 20th Century’s most important writer?

Everyone should read Borges

Reading the work of Jorge Luis Borges for the first time is like discovering a new letter in the alphabet, or a new note in the musical scale. His friend and sometime collaborator Adolfo Bioy Casares called his writings “halfway houses between an essay and a story”. They are fictions filled with private jokes and esoterica, historiography and sardonic footnotes. They are brief, often with abrupt beginnings. Borges’ use of labyrinths, mirrors, chess games and detective stories creates a complex intellectual landscape, yet his language is clear, with ironic undertones. He presents the most fantastic of scenes in simple terms, seducing us into the forking pathway of his seemingly infinite imagination.

Copiado de Is Borges the 20th Century’s most important writer?

sábado, noviembre 24, 2018

La era oscura

“We are accustomed to stories of Christians martyred by pagans, but in this searingly passionate book, Nixey reverses the narrative, describing in great detail the desecrations and destruction Christians wreaked upon pagans and classical civilization.”

Copiado del NYT

sábado, octubre 27, 2018

La paradoja del desarrollo social

"... el camino de la innovacion nunca fue tranquilo. la innovacion implica cambio, y el cambio trae alegrías y penurias, en partes iguales. El desarrollo social genera ganadores y perdedores, nuevas clases de ricos y pobres, nuevas relaciones entre hombres y mujeres, ancianos y jóvenes. Incluso es capaz de hacer surgir nuevos núcleos, cuando las ventajas del atraso conceden poder a los que hasta entonces habían vivido en la periferia. Su crecimiento depende de que las sociedades sean más grandes, más complicadas y más difíciles de gestionar; cuanto más desarrollo social, más se multiplican las amenazas para su supervivencia y crecimiento. He aquí la paradoja: el desarrollo social causa él mismo las fuerzas capaces de subyugarlo. Cuando la situación se vuelve incontrolable, particularmente en entornos cambiantes, que multiplican los factores de incertidumbre, lo más probable es que el proceso termine en caos, ruina y colapso, como sucedió en 2200 a.C. Como veremos en los capítulos posteriores, la paradoja del desarrollo social explica en gran medida por qué las teorías deterministas de largo plazo no pueden ser correctas.”

Ian Morís en su libro “¿Por qué manda Occidente... por ahora?

domingo, septiembre 23, 2018

Viraje hacia la realidad

(...) los profesores Roberto Cortés Conde y Gerardo della Paolera, admiradores del gobierno de Felipe González, lanzaron su libro Nueva historia económica argentina, en el que varios especialistas de distintas tendencias buscan dilucidar el gran enigma: ¿por qué nos fue tan mal durante tanto tiempo? Los editores de estos ensayos llegaron a una conclusión: medidas adoptadas para superar la crisis de 1930 pasaron de ser coyuntura a cultura, se aplicaron erróneamente en posteriores etapas históricas y hoy están arraigadas en la clase política y en la mismísima sociedad: "Son una serie de creencias incorporadas a la mentalidad argentina". Entre ellas, figura la superstición de que para superar la etapa agrícola había que sostener medidas proteccionistas que trasvasaran recursos del campo a la industria, a través de una distorsión de precios relativos, algo que condujo a políticas antiexportación y a consiguientes estrangulamientos externos, crisis de balanzas de pago, descapitalización y decadencia. A su vez, con la intención de sostener este esquema, el Banco Central se usó para financiar al Gobierno, lo que produjo infinitos procesos inflacionarios. Toda esta superchería nos entregó a un capitalismo rentista y corporativo, aislado del mundo y con industrias subsidiadas de bajísima productividad. Si esta estrategia hubiera tenido buenos resultados, no habría objeciones, puesto que aquí no se trata de ideología sino de un viraje a la realidad: los trucos, que en repúblicas desarrolladas pueden ocasionalmente servir para defenderse de la globalización, suelen dañar a los subdesarrollados, y la Argentina es un ejemplo histórico de ese error garrafal. El asombroso anacronismo de "vivir con lo nuestro" y la persistencia del peronismo y también de los nacionalistas católicos en sostener un hermético sistema de corporaciones bajo el paraguas de las palabras "Patria" y "Dios" nos han llevado a creer en un "paraíso en la Tierra" al que Savater denomina de manera más prosaica como un "colectivismo incompetente". Cualquier experimento contrario a esa religión económica se encuentra con "fuertes resistencias invisibles" (Zanatta dixit).

Copiado de Aquí se libra una batalla.

viernes, julio 06, 2018

Sobrevaluado

Why is the American health care system so dysfunctional and costly? How can it be fixed? Overcharged – Why Americans Pay Too Much for Health Care, a new Cato Institute book, drills into these issues with exceptional energy and power and is the culmination of years of research by authors Charles Silver and David HymanOvercharged lays bare the root causes of why health care is so expensive, out of control, and operates with no apparent accountability, and then shows how subjecting our health care system to the same competitive forces that apply to the rest of the economy will result in lower costs and improved access for all.

Overcharged – Why Americans Pay Too Much for Health Care

Copiado de Cato.

domingo, junio 24, 2018

La mentira se ha urdido con calculada malicia

La mentira se ha urdido con calculada malicia. Se ha postulado que el mundo está dividido en occidentales y orientales, capitalistas y comunistas, ricos y pobres, ateos y creyentes, sabios e ignorantes, países desarrollados y subdesarrollados... Vilmente, se han encargado de mofarse de nosotros para que jamás llegáramos a comprender que la verdadera grieta que nos pone de un lado u otro tiene una naturaleza diferente de cuantas puedan plantearse internándonos en campos tan diversos como la política, la economía, las razas o la religión. La gran brecha es tanto o más significativa. Amar u odiar a los gatos. Esa es la cuestión. Tan simple como eso. Tan importante como eso.

El tigre en la casa remueve la venda que nos impide ver el mundo tal cual es. Carl Van Vechten es el autor de este divertido y profundo tratado sobre la naturaleza felina. Plantea con asombrosa claridad asuntos tan significativos como ambiciosos. Por ejemplo, corta de raíz la extendida idea de que perros y gatos se detestan; incluso se atreve a postular que pueden convivir con naturalidad. De ese modo, no hace más que erradicar otra incomprensible condición que han abrazado hombres y mujeres: no es válido decir "no tengo gatos porque amo a los perros", o viceversa.

Copiado de Rendidos a la seducción del gato.

domingo, junio 17, 2018

El mundo ya no está partido en dos

“My plan had worked. By bringing the data into the classroom I had been able to prove to my students that the world was not divided into two. I had finally managed to capture their misconception. Now I felt the urge to take the fight further. I realized I needed to make the data even clearer. That would help me to show more people, more convincingly, that their opinions were nothing more than unsubstantiated feelings. That would help me to shatter their illusions that they knew things that really they only felt.
Twenty years later I’m sitting in a fancy TV studio in Copenhagen in Denmark. The “divided” worldview is 20 years older, 20 years more outdated. We’re live on air, and the journalist tilts his head and says to me, “We still see an enormous difference between the small, rich world, the old Western world mostly, and then the large part.”
“But you’re totally wrong,” I reply.
Once more I explain that “poor developing countries” no longer exist as a distinct group. That there is no gap. Today, most people, 75 percent, live in middle-income countries. Not poor, not rich, but somewhere in the middle and starting to live a reasonable life. At one end of the scale there are still countries with a majority living in extreme and unacceptable poverty; at the other is the wealthy world (of North America and Europe and a few others like Japan, South Korea, and Singapore). But the vast majority are already in the middle.”

Fragmento de Factfulness: Ten Reasons We're Wrong About the World – and Why Things Are Better Than You Think, de Hans Rosling.

PD: El primer gráfico muestra datos de hace 30 años. El segundo datos de hace un año. Cada burbuja representa un país, y su tamaño representa la población.

viernes, junio 15, 2018

Viendo al Mundo...

Hace unos días leí en algunos diarios en Internet que Bill Gates gastó muchísimo dinero - u$s 72 millones, creo- en poner a disposición de todos los estudiantes norteamericanos un libro... gratis. Factfulness es el título del libro.

“Do you know why I’m obsessed with the numbers for the child mortality rate? It’s not only that I care about children. This measure takes the temperature of a whole society. Like a huge thermometer. Because children are very fragile. There are so many things that can kill them. When only 14 children die out of 1,000 in Malaysia, this means that the other 986 survive. Their parents and their society manage to protect them from all the dangers that could have killed them: germs, starvation, violence, and so on. So this number 14 tells us that most families in Malaysia have enough food, their sewage systems don’t leak into their drinking water, they have good access to primary health care, and mothers can read and write. It doesn’t just tell us about the health of children. It measures the quality of the whole society.
“It’s not the numbers that are interesting. It’s what they tell us about the lives behind the numbers,” I continued. “Look how different these numbers are: 14, 35, 55, and 171. Life in these countries must be extremely different.”
“I picked up the pen. “Tell me now how life was in Saudi Arabia 35 years ago? How many children died in 1960? Look in the second column.”
“TWO HUNDRED … and forty two.”
The volume dropped as my students articulated the big number: 242.
“Yes. That’s correct. Saudi Arabian society has made amazing progress, hasn’t it? Child deaths per thousand dropped from 242 to 35 in just 33 years. That’s way faster than Sweden. We took 77 years to achieve the same improvement.”

La idea del autor es brindarnos herramientas para pensar, analizar y entender mejor el mundo. Para ser objetivos, para que basemos nuestro conocimientos en datos y no chismes ni en engaños creados por la forma en que funciona nuestro cerebro.

Gates no se equivocó. Leanlo. Es muy recomendable...

Fragmento de Factfulness: Ten Reasons We're Wrong About the World – and Why Things Are Better Than You Think. El autor es Hans Rosling.

jueves, junio 07, 2018

Borges: políticamente templado y distraído

Quizá éste sea un momento tan bueno o tan inoportuno como cualquier otro para hablar de la relación entre Borges y la política. Es paradójico y sintomático de la hipocresía intelectual de nuestra época que las actitudes políticas de un autor tan políticamente templado y distraído en ese tema como Borges se hayan llegado a convertir en un problema mayor para bastantes de sus lectores. Si creyésemos a algunos imbéciles, Borges sería uno de esos casos tristes y célebres –como Céline– de gran escritor cuya mentalidad aberrantemente reaccionaria apenas puede ser soportada en honor de sus méritos estéticos. Podríamos recordar ahora que en su adolescencia escribió poemas en elogio de la revolución de octubre; que se prodigó en dicterios contra Rosas y los tiranos; que después, a diferencia de muchos de sus amigos y contemporáneos argentinos, se decantó inequívocamente a favor de los republicanos españoles en nuestra contienda civil; que denunció con vehemencia la ambición de Hitler y penetró con profundidad en lo perverso de su programa, escribiendo las páginas admirables del Deutsches Requiem; que en 1939 afirmó en la revista Sur: “Es posible que una derrota alemana sea la ruina de Alemania; es indiscutible que su victoria sería la ruina y el envilecimiento del orbe. No me refiero al imaginario peligro de una aventura colonial sudamericana; pienso en los imitadores autóctonos, en los Uebermenschen caseros, que el inexorable azar nos depararía. Espero que los años nos traerán la venturosa aniquilación de Adolf Hitler, hijo atroz de Versalles”; que en su prólogo a De los héroes, de Thomas Carlyle (1949), observó lo siguiente: “Carlyle, hace poco más de cien años, creía percibir a su alrededor la disolución de un mundo caduco y no veía otro remedio que la abolición de los parlamentos y la entrega incondicional del poder a hombres fuertes y silenciosos. Rusia, Alemania, Italia han apurado hasta las heces el beneficio de esta universal panacea; los resultados son el servilismo, el temor, la brutalidad, la indigencia mental y la delación” (conviene recordar que cuando Borges escribió esto algunos de los que luego fueron sus detractores estaban encantados al menos con los hombres “fuertes y silenciosos” de la Unión Soviética); que señaló el resentimiento nacionalista antiinglés de los germanófilos porteños y celebró su derrota también en Sur, en una nota titulada 1941 que acaba así: “Yo pienso en Inglaterra como se piensa en una persona querida, en algo irreemplazable e individual. Es capaz de culpables indecisiones, de atroces lentitudes (tolera a Franco, tolera a las sucursales de Franco), pero es también capaz de rectificaciones y contriciones, de volver a librar, cuando la sombra de una espada cae sobre el mundo, la cíclica batalla de Waterloo”. Después de acabada la contienda mundial, a finales de 1945, un destacado militar germanófilo –el coronel Perón– se hace con el poder en Argentina: para castigarle por haber firmado diversos manifiestos antifascistas, Borges es destituido de su puesto de bibliotecario y “promovido” a inspector de pollos, gallinas y conejos en los mercados municipales. El demagogo populista distinguirá a la familia con su animadversión y un par de años después su madre y su hermana Norah serán detenidas por haber repartido propaganda antiperonista. Ciertamente no parece que esta trayectoria de más de media vida sea la de un monstruo de la ultraderecha. También es no menos cierto que el Borges maduro fue un burgués ilustrado, con poquísima simpatía por los sublevadores del pueblo, que se fue haciendo cada vez más conservador con el paso de los años y el aumento de su incapacidad física. Detestó a los montoneros guevaristas, hizo bromas de café sobre la democracia como “abuso de la estadística” y soltó deplorables boutades políticas (y sobre todo humanamente) incorrectas sobre los negros o –¡cielos!– los vascos. Es importante hacer notar que estas bobadas aparecen solamente en charlas referidas por otros o entrevistas, nunca en sus obras literarias. Por lo visto no se resistía a decir cualquier cosa que le pasara por la cabeza, si creía que iba a resultar graciosa o chocante a un auditorio complaciente (en oírla y –ay– en propalarla). Algunas de sus impertinencias son realmente divertidas: en cierta ocasión, ya semiciego, al pasar frente al cartel electoral de un partido nacionalista que exultaba “Dios, familia y propiedad” comentó a su acompañante: “¡Caramba, qué tres incomodidades!”. También consta que saludó en un principio como liberadores a Videla y compañía (error en el que también incurrieron muchos comunistas argentinos de la época), aunque luego condenó sin rodeos sus procedimientos criminales, aceptó una condecoración no buscada de manos de Pinochet durante una visita a Chile, etc... Sin duda actitudes discutibles, a veces notablemente inoportunas, poco perspicaces y hasta culpables de escasa gallardía en lo que al asunto de Pinochet se refiere, pero reveladoras, más que de convicciones reaccionarias, de un progresivo desinterés por la actualidad política y de un encierro en su privado mundo literario, fomentado por su ceguera. En el peor de los casos, nada ideológicamente más indecente que el entusiasmo de Pablo Neruda por Stalin y el comunismo soviético, o de García Márquez (y tantos otros más, algunos hasta hoy mismo) por la obtusa dictadura de Fidel Castro. No deja de ser cosa misteriosa que un homenaje de Pinochet pueda alejar del Nobel a quien se lo merecía de sobra, mientras que Castro o la orden de Lenin no hayan privado de él a otros sin duda también merecedores de ese galardón. En cualquier caso, la importancia de la ideología política en la obra de Borges es difícilmente perceptible: no fue un escritor “comprometido” (en una ocasión observó que hablar de “literatura comprometida” le resultaba tan incongruente como elogiar la “equitación protestante”) ni con la izquierda ni con la derecha, pero tampoco con el debate político mismo, que fue la verdadera religión del siglo XX. Se ocupó poco del gobierno de las personas y prácticamente nada de la administración de las cosas: en ese aspecto sí que resultó realmente reaccionario, pero mucho más por no considerar importante tener opiniones válidas que por tenerlas equivocadas. Fue en este campo un agnóstico bastante despreocupado, la actitud que más irrita a los creyentes y a los justicieros. Puede no ser una postura digna de elogio, pero tampoco me parece que deba ser execrada.

Copiado de Fernando Savater: Borges. La tiranía de las bibliotecas. Incluso copié los vínculos en el texto.

viernes, mayo 25, 2018

Progresar en Libertad

A fines de 2014 la Fundación Libertad y Progreso elaboró y publicó el libro “Progresar en Libertad“. El propósito fue mostrar los graves errores en las políticas públicas de la gestión kirchnerista y a la vez exponer las propuestas de nuestra Fundación para reemplazarlas. La certeza de nuestro diagnóstico quedó demostrada por la evolución de los desequilibrios que caracterizaron el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en su última etapa. Fuerte inflación; gasto público desbordado y altísimo déficit fiscal; emisión monetaria; ausencia de inversiones; retrasos en las tarifas de servicios públicos; debilitamiento de la infraestructura; fuga de capitales; déficit comercial; agotamiento de las reservas internacionales; recesión económica; distorsión de precios relativos; deterioro de las relaciones internacionales con gran cantidad de países, incluidos los vecinos; corrupción; degradación de las instituciones de la República, en particular la Justicia.

Copiado de Libertad y Progreso.