viernes, febrero 14, 2020
miércoles, diciembre 25, 2019
Mirar fijamente
"Vive de tal manera que puedas mirar fijamente a los ojos de cualquiera y mandarlo al diablo"
—Henry Louis Mencken
sábado, octubre 12, 2019
Mesa familiar
“"Si abandonamos la mesa familiar, si comemos solos frente a las pantallas o caminando por las calles, volveremos a una etapa de la historia de los homínidos precivilizatoria: a un sistema de vida parecido al de hace dos o tres millones de años, de homínidos carroñeros que comían desesperadamente, sin pensar en las posibilidades de emplear la mesa para crear sociedad, fomentar afecto, y planear un futuro mejor", afirma el investigador en diálogo con LA NACION.”
Copiado de "Si comemos solos frente a las pantallas volveremos tres millones de años atrás"
domingo, octubre 06, 2019
Pensando a 10 años
Entendiendo que vivimos en un contexto incierto, y que es la incertidumbre lo que paraliza, les propongo en esta nota centrarnos en lo que sí sabemos para la toma de decisiones. Hay veces que no está claro qué hay que hacer, pero sí estamos seguros de lo que no hay que hacer. Para el desarrollo de esta nota me voy a basar en dos conceptos centrales: 1) Si estás sentado en una mesa de negociación y a los diez minutos todavía no te diste cuenta quién se lleva la peor parte, seguramente sos vos. 2) Cuando la decisión es buena, el paso del tiempo te potencia y enriquece a esa decisión. Cuando uno se basa en una mala decisión, el paso del tiempo potencia sus costos y perjuicios.
El futuro ya está aquí. El problema es que está tan mal distribuido que algunos no paran de innovar y otros, como nosotros, todavía están "combatiendo al capital". Piense por un instante que hace diez años no existía WhatsApp. Ni Twitter ni Facebook eran usados como sistemas de comunicación masivos. Instagram ni siquiera había sido pensada, Netflix era una curiosidad y ¿quién hubiese imaginado que una de las empresas de mejor desempeño en 2019 en el mundo iba a ser una cadena de hamburguesas veganas?
El economista catalán Xavier Sala Martin nos enseñó alguna vez a determinar el proceso de generación de valor agregado, detallando cómo se fabrica un celular. Si el dispositivo pesa 135 gramos, Apple o Samsung (o la marca que sea) necesitan: 30 gramos de litio, 27 gramos de plástico, 20 gramos de vidrio, 16 gramos de cobre, 15 de cromo y, en menor cantidad, también aluminio, platino y hasta 2 gramos de oro. La Argentina es proveedora de todo eso, pero se queda con la menor tajada de ese negocio. Si usted analiza el balance de Apple o Samsung, notará que todo el costo de esa materia prima necesaria para su fabricación es de US$3. Surge simplemente de multiplicar cada materia prima por su valor de mercado.
Ahora, si le sumo los salarios para ensamblarlo, publicitarlo, empaquetarlo y distribuirlo, más las correspondientes acciones de marketing y servicio postventa, el costo para la empresa es de US$100 más. Por lo tanto, el costo de fabricación total es de US$103 por celular. El valor promedio de mercado es de unos US$700. ¿Qué representa a los US$597 restantes? Conocimiento, investigación y desarrollo. Su hijo o nieto no es un genio por como maneja el celular o el iPad, el genio es el ingeniero de Apple que logra que sea tan fácil de utilizar para su hijo, nieto o abuelo.
¿Usted todavía cree que la Argentina es un país rico? Piense que solo representamos US$3 en esa escala de valor aportando las materias primas. Los empleados (por lo general del Sudeste Asiático, sin muchas protecciones sociales) otros US$5. Pero los que aportan el conocimiento se reparten los otros US$692. ¿Por qué? Porque si yo junto el litio más el plástico, más el cobre, el vidrio y el oro, no voy a poder mandar un WhatsApp, ni pasar esta nota a un amigo, ni usted podrá compartirla en Twitter o en otra red. Simplemente por eso vale más el conocimiento. La tierra no te convierte en rico. Rico es quien encuentra el método de producir algo rentable en ese lugar, algo que la gente necesite.
La tierra, la producción de soja, de maíz o de petróleo es limitada, es un recurso agotable. Las ideas y el conocimiento no. Para demostrarlo en valores de mercado, si hubiese invertido hace diez años US$10.000 divididos en Netflix, Facebook, Google, Nintendo y Amazon, hoy tendría cerca de unos US$600.000. Es más, si doce años atrás, cuando nacía bursátilmente Mercado Libre, invertía US$10.000 en sus acciones, hoy tendría US$150.000. Pero si ese día optaba por YPF (eso que todavía no tenía Vaca Muerta), hoy tendría US$5000.
Los futuros países ricos piensan en lo que no existe hoy y qué será necesario en 10 años. Los eternos países pobres pensamos que el resto del mundo conspira contra nosotros. Pero no quiero lamentarme por ello, sino analizar algunas alternativas de inversión pensando en el futuro.
Puede ser el momento, porque sabemos que, cuando sacuden el árbol, te dan la oportunidad de recolectar los frutos más fácilmente. Así se deberían pensar las inversiones. Como dice un amigo: "Comprar cuando esa inversión o trade duele". Son los momentos en los que se gana. Cuando las cosas ya son obvias y seguras, ya no tienen rentabilidad, precisamente porque tienen bajo riesgo.
Empecemos por lo que sabemos que no hay que hacer, dónde no invertir, siguiendo los consejos de mi bobe Ana.
1. Aprendimos que, de corto plazo, te pueden subsidiar la compra de autos, la energía, el transporte y la nafta. Es más, son medidas que incentivan la demanda, pero si no hay inversión a largo plazo para brindar ese servicio, para aumentar la oferta, ese subsidio se transforma en un sacrificio para los contribuyentes. Si necesita subsidio, no es negocio para nosotros, solo lo es para el que tiene un buen contacto con quien otorga ese subsidio. Ana, mi bobe, decía: "Ingale, antes de hacer un negocio, fíjese de no necesitar favores de un tercero para hacerlo, sino con el tiempo ese tercero es más relevante que usted". (Mi abuela me hablaba de usted e ingale representaba "querido" en idish).
2. Sabemos que no es negocio lo extremadamente regulado. También aprendimos que, de corto plazo, pueden poner precios máximos en el supermercado, a las tasas de interés o al valor del dólar, pero se elimina la competencia dejando solo en pie al que pueda soportarlo, al más fuerte. El supermercado se nutre de proveedores. El banco usa dinero de ahorristas. Por eso, al que están congelando es al productor o al proveedor o al ahorrista, por ende, lo están desalentando a producir o ahorrar más. Sin ahorristas no hay crédito; sin crédito solo crece el que ya tiene dinero, aumentando la desigualdad y, con ello, dejándonos sin movilidad social. Mi bobe decía: "Ingale, antes de hacer un negocio, fíjese que la mercadería que usted vende tiene que rotar más rápido que el plazo del crédito. Siempre el plazo de descuento de un cheque tiene que ser más largo que el plazo de cobranza de la venta, si no lo van a fundir los intereses".
3. Tampoco es negocio algo que se genera con demanda artificial. Una vez, para ejemplificarlo, me contaron un cuento: "La historia de un panel de vidrio roto en una panadería". Algunas personas opinan que romper la vidriera de una panadería es un beneficio social, porque la ventana rota proporcionará empleo para un vidriero. El vidriero, con lo que gana, lo gasta en el almacén, y el almacenero en el quiosco, el quiosquero en un jardinero y así se dinamiza la demanda.
Sin embargo, veamos ahora las cosas desde el punto de vista del panadero. Él tendrá que postergar consumo para reponer el vidrio roto. Tal vez él estaba planeando gastar en un traje nuevo. Por lo tanto, no tiene traje nuevo y solo tiene una ventana de reemplazo y el sastre se quedó sin trabajo y ya no contrata al jardinero. En ese acto de destrucción, la ganancia del negocio del vidriero es la pérdida del sastre: solo se produjo una transferencia de riqueza entre pobres. La dificultad es que el público verá la nueva ventana, pero nunca verá el nuevo traje, porque nunca se hará. Ana, mi bobe, decía: "Ingale, antes de emprender un negocio trate de no afectar a nadie, que su lucro no sea la ruina de otro. La vida es una calesita y usted nunca sabrá de qué lado va a estar".
Entonces, ¿qué rubro me queda, dónde invierto? Cierro la nota como la empecé, pensemos a diez años. Para mí, los ciudadanos del mundo pudiente van a gastar cada vez más dinero en educación (porque entienden que el conocimiento es la llave de la riqueza futura) y en entretenimiento (vale más una entrada a un recital o un gran show deportivo que un celular). Gastan más en encordados que en raquetas, en cartuchos que en impresoras, en nuevas apps que en aparatos; o sea, se gasta más en servicios que en productos. Me decían el otro día que el mayor competidor de Nike es Netflix o la PlayStation.
La tecnología ayuda a maximizar los tiempos, dejando más espacio para viajar, jugar y hacer deportes, actividades centrales para las nuevas generaciones. También se invierte más dinero en lucir más jóvenes y saludables, o sea, biotecnología. Ya sobre-comunicados, buscarán prolongar como puedan su estándar de bienestar. Las empresas que más se capitalizaron en el mundo los últimos años tienen que ver con el mundo vegano, redes de comunicación y redes de comercialización (Amazon, Mercado Libre). El mundo pasó de "mi hijo el doctor" a "mi hijo el programador o influencer". Aquí todavía creemos que la culpa de nuestro subdesarrollo es del que aporta capital, del que nos presta o del que arriesga su capital emprendiendo solo por buscar un mejor estándar de vida.
Copiado de Buenos y malos negocios para los próximos 10 años.
lunes, septiembre 30, 2019
Una cita de Rothbard
"La mejor manera de ayudar a los pobres es reducir los impuestos y permitir que el ahorro, la inversión y la creación de empleos continúen sin obstáculos"
— Murray Rothbard
domingo, septiembre 22, 2019
Soja
La Argentina corporativa vive de la soja desde el gobierno de Duhalde. En realidad, más que ser una bendición, fue una desgracia. El aumento del precio de venta sólo quedó parcialmente en mano de los productores.La mayor parte pasó a manos del estado, esto es, de la casta política.
Ese aumento de ingresos abruptos para el estado permitió subir el costo estatal del 25% del PBI (valores reinantes durante los gobiernos de Menem, De la Rúa y Duhalde) a 44% a 46%.
Para poder extraer ese dinero de las arcas públicas los políticos aplicaron tres mecanismos: suministros públicos, obra pública y empleo público fraguado.
El problema se dio cuando el precio de la soja volvió a bajar. Porque quedó un “gasto público” acorde a una soja de U$S 400 la tonelada con un precio de mercado inferior.
Como los políticos se negaron a volver al nivel de gastos previo, entonces simplemente emitieron, aumentaron los impuestos y nos endeudaron.
Al punto actual en que Macri colapsó la economía con adelantos impositivos, cargas públicas (formularios) de AFIP y tasas de intereses que hacen que las grandes empresas se sienten sobre sus saldos bancarios, pedaleen a los proveedores (en su mayoría PyMes y profesionales autónomos) y, básicamente, hagan quebrar a decenas de miles de empresarios y cientos de miles de familias.
Copiado de Soja.
domingo, septiembre 08, 2019
El miedo mata a la razón
Me gusta mucho una reflexión del escritor Mario Vargas Llosa y creo que sirve para reflejar cómo puede estar el ánimo de un inversor en estos días: "La historia no es lo que pasó, sino lo que uno recuerda que pasó".
La expresión bien puede aplicarse al mundo de las finanzas. Para la mayoría de los argentinos, el período de 2001/ 2002 fue un drama, un tiempo en el que pasaban sus días golpeando la puerta de los bancos para reclamar que les devolvieran sus ahorros de toda la vida. Muchos también usaban parte de su tiempo para pedir que les pagaran los bonos en los que habían invertido dinero. Para algunos, sin embargo, esa crisis fue un momento de gloria, en el que les pesificaron sus deudas o les licuaron parte de sus pasivos; muchos otros, a su vez, compraron activos pagando valores increíblemente bajos, como metros cuadrados de propiedades o participaciones en empresas a valores de un alfajor. Es mentira que una crisis es una oportunidad. Una crisis es una crisis para la mayoría y una oportunidad para pocos.
Un inversor que compró un bono pagando el 100% de su valor se pone seguramente muy nervioso si le hablan de una quita. Sin embargo, si a quien adquirió el bono a solo el 40% de su valor le ofrecen una quita del 20% (o sea, le pagan el 80%), festeja y abraza al reestructurador.
Estos son tiempos de incertidumbre en nuestro país. Pero pase lo que pase en materia política, la mayoría de nosotros vamos a tener que buscar el camino, el negocio, la oportunidad que nos ponga competitivos para generar los recursos necesarios para mantenernos.
Intentaré, en esta nota, buscar la vuelta para analizar la gran incertidumbre y el miedo generados por lo que se vive en estos momentos.
Primer comentario: Zygmunt Bauman, en su libro Miedo líquido, expresaba que "nuestros miedos son cien veces mayores a los peligros que realmente corremos".
Los datos y los miedos
¿Cómo le explico, amable lector, que un país que tuvo doce meses consecutivos de superávit comercial sufre una corrida cambiaria? El motivo es simple: el miedo mata a la razón.
¿Cómo le explico, amable lector, que en un país que -como ninguno en el mundo- dispone de un 64% de los depósitos en moneda estadounidense garantizado con dólares cash (porque las reservas correspondientes a esos ahorros son de quienes los depositaron y no del Banco Central) y tiene el 36% restante prestado solamente a exportadores de primer nivel, tenga un nivel de retiro increíble de sus depósitos? Nuevamente, la razón es simple: el miedo mata a la razón.
Tampoco tiene otra explicación, amable lector, el hecho de que estemos hablando de "default" en un país que tiene una deuda de 310.000 millones de dólares, cuando la realidad indica que, según los acreedores, la composición de esos compromisos es la siguiente: un tercio está dentro del propio Estado (son activos financieros en poder de diferentes organismos que siempre renuevan sus tenencias), un 20% tiene como acreedor al Fondo Monetario Internacional (que siempre negocia sus vencimientos) y, finalmente, solo 150.000 millones de dólares corresponden a inversores privados (los bonistas). El valor de mercado de esa deuda es de 40% de su valor nominal; o sea que la deuda en manos de ahorristas particulares representa, por precio, menos de 60.000 millones de dólares. Sin embargo, en lugar de hablar de recomprarla, estamos hablando de "default". ¿Por qué? Simple: el miedo mata a la razón.
¿Cómo le explico, amable lector, que empresas como YPF, Telecom, Ternium, los principales bancos argentinos, Aluar, Molinos, en verdad casi todas las compañías que componen gran parte del producto bruto de la Argentina valen la mitad de lo que valían hace 20 años, estando 20 veces más capitalizadas y ganando dinero? Es como si castigáramos al inversor de largo plazo, que es el que proporciona estabilidad, y premiáramos al de corto plazo, que es el que provoca volatilidad.
Si vemos los comportamientos y lo que hoy está ocurriendo, parece que tenemos más exceso de pasado que visión de futuro. Tomamos las decisiones mirando para atrás y no para adelante. Volvemos a lo mismo. Y esto es, simplemente, porque el miedo mata a la razón.
Tim Hardford decía que si se quiere saber cómo está una ciudad, un barrio o un country en materia de seguridad, de higiene o de infraestructura, no hay que preguntarles a los vecinos, porque siempre van a exagerar en sus visiones. Para tener información, alcanza con preguntar los precios del metro cuadrado. Para saber cuál es la realidad de un club o de un barrio privado, vale preguntar cuánto vale una casa: eso dato va a permitir saber si hay más gente queriendo entrar o más gente queriendo salir. Y esas intenciones se dan por algún motivo. Los precios bajos hablan de nosotros y de nuestra confianza y reputación.
Si usted entiende, como entiendo yo, que los precios son un idioma, y si alguna vez navegó por el mundo financiero, sabrá muy bien lo que significa tener un alto riesgo país o un dólar que solo se controla con altas tasas o con control de cambios. Las tasas altas no son una política de Estado: es el costo que se tiene que pagar por la desconfianza que inspira una moneda o un emisor. El riesgo país y el valor de nuestra moneda hablan de nuestra reputación, no de si se gana o se pierde dinero.
No quiero detenerme en hacer una catarsis. Lo invito, en cambio, a que razonemos juntos. Si usted cree que las empresas no valen nada, entonces cualquier precio es una oportunidad de venta. Si usted cree, como creo yo, que no hay sociedad sin bancos, sin empresas que se dediquen a la construcción, sin firmas que sean proveedoras de esas constructoras, o sin vendedores de energía o vendedores de comida, entonces se abre un abanico de oportunidades a precios no muchas veces visto. Las empresas hoy pueden valer menos, pero si se mira la historia se verá que están más cerca de su piso que de su techo.
Si usted cree que la Argentina es inviable, no lo dude: no ahorre aquí. Si usted cree, como yo, que vale arriesgar una porción de su capital, a precios como los actuales, en un país sin altos riesgos climáticos, sin conflictos étnicos ni religiosos, sin Brexit, sin guerras con países vecinos, puede empezar a preparase para un vuelo turbulento pero quizás muy redituable.
Decisiones en cascada
Por último y para fundamentar mi posición, me permito referirme a un viejo cuento que demuestra que las decisiones se toman en cascada: si todos venden, te dan ganas de vender y si todos compran, te dan ganas de comprar. Va el cuento:
En una calle hay dos bares vacíos de similares características y llega un potencial cliente que se decide por uno de ellos sin ninguna razón especial, simplemente porque no puede entrar en los dos a la vez. Al llegar un segundo cliente, ve que en uno de los bares hay una persona y que el otro está vacío, por lo que entra en el que ya hay una persona pensando que habrá elegido ese bar por algo, incluso para no estar solo. El tercer cliente sigue el mismo razonamiento y piensa que los dos primeros habrán tomado su decisión por alguna razón sólida y se fía de su criterio. Al cabo de un rato, uno de los bares está lleno y el otro sigue vacío, ya que para los sucesivos clientes cada vez está más claro que no puede ser casualidad que todos los clientes estén en uno de los locales y que en el otro no haya nadie.
La elección del primer cliente, que fue totalmente al azar, determinó las posteriores decisiones de todos los demás, que no se pararon a comparar los precios, los servicios o los productos de cada uno de los bares, simplemente porque pensaron que otros ya lo habían hecho antes por ellos.
Este es un ejemplo de algo que, en la economía real, puede arruinar a unos y enriquecer a otros. En el mercado financiero hemos visto muchas veces este tipo de casos. Nunca hay que olvidar que los mercados no son justos: valúan con el estómago y no con la cabeza.
Para concluir: como suelo decir, el miedo mata al fundamento, mientras que el fundamento justifica la codicia y la codicia vence al miedo. Y así se genera el crónico ciclo de los mercados.
Que tenga una buena semana.
Copiado de El miedo mata a la razón y eso explica lo que pasa estos días.
jueves, agosto 29, 2019
Mirando el espejo
No hay default sin deuda. No hay deuda sin déficit. No hay déficit sin exceso de gasto público. Y no hay exceso de gasto sin una población que en promedio adora al Estado y le pide que haga de todo.
¿Culpables? Mirarse al espejo.
— Iván Carrino
lunes, agosto 19, 2019
Una cita de Sófocles
”Sólo el tiempo puede revelarnos al hombre justo; al perverso se le puede conocer en un solo día.“
— Sófocles
domingo, julio 21, 2019
Proactividad
Agendas aren’t driven by problems. They’re driven by solutions.
Calling out what’s wrong without proposing ways to make it right is complaining.
Suggesting potential fixes is constructive. Testing them is proactive.
— Adam M. Grant en Twitter
Capitalismo real vs socialismo ideal
Axel Kaiser defendiendo a la Libertad en el debate Capitalismo real vs socialismo ideal.
domingo, julio 14, 2019
Tucumán y la inserción inteligente
Una PyME tucumana produce y exporta granos y legumbres a más de 20 países, entre los que se destacan Italia, España, Francia y Portugal. Un ingeniero tucumano creó una bicicleta para rehabilitar y transportar a personas con parálisis cerebral o patologías que afecten su motricidad, que ya exporta a varios países de Europa. Otra PyME procesa, industrializa y exporta limones a la Unión Europea. Otra empresa tucumana exporta software de control de gestión y fue acelerada en España.
Las empresas tucumanas exportan valor agregado y talento al mundo. El año pasado, 300 empresas de la provincia exportaron US$ 1.075 millones, 30% más que en 2015. De ellas, 82 exportan a países de la Unión Europea, que es el principal destino de exportación tucumano, productos como limones, jugos y aceites esenciales de limón, pellets de soja, cajas de cambio, arándanos, azúcar, tabaco y garbanzos, por mencionar solo algunos de los más representativos.
En estos tres años y medio se han hecho avances muy importantes desde el Estado para que las exportaciones argentinas sean más competitivas. Por ejemplo, con una inversión de $760 millones se hicieron obras en el aeropuerto Benjamín Matienzo, que permitieron duplicar la carga transportada. La provincia también se benefició con la renovación del Ferrocarril Belgrano Cargas, que transporta mercadería desde las provincias del norte argentino hacia los principales puertos del país. Se abrieron mercados para productos como limones y arándanos; y se redujeron impuestos, como la reciente disposición de reducir las retenciones a las exportaciones de economías regionales de $4 a $3 pesos por dólar (beneficia, por ejemplo, a la producción de limones), y el adelanto para las economías regionales del mínimo no imponible para el pago de contribuciones patronales, previsto en la reforma tributaria integral.
Con el acuerdo Mercosur-Unión Europea comienza una nueva etapa. Es un acuerdo histórico para nuestro país, cambia el destino de todo el Mercosur y fortalece el crecimiento de la región. También renueva el impulso exportador de la provincia, creando oportunidades para cientos de empresas tucumanas que ahora tendrán acceso preferencial a un mercado de más de 800 millones de habitantes.
La inserción inteligente al mundo no es un concepto abstracto, es una realidad: es el camino para que una empresa crezca a largo plazo, pueda innovar y generar empleo de calidad. También es una vía para convertir a la Argentina en una economía moderna y desarrollada, que crece sobre bases firmes. Por eso, desde hace más de 3 años la política productiva está al servicio de una mayor integración del país en el comercio internacional.
La estrategia de inserción inteligente al mundo del presidente Macri marcó un punto de inflexión en la agenda productiva de Argentina, que implica seguir trabajando para aumentar la competitividad, abriendo mercados, mejorando la infraestructura para reducir costos logísticos, simplificando trámites para eliminar burocracia, acompañando a los exportadores con un ecosistema de apoyo como el que ofrecemos desde la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional: Hubs Logísticos, programas de internacionalización, la plataforma BuyArgentina.gob.ar que conecta a empresas exportadoras con compradores y oportunidades comerciales de todo el mundo, herramientas para vender en el exterior vía e-commerce, acciones de promoción tradicionales y no tradicionales, o Exporta Simple, una plataforma online para exportar a cualquier país, hasta 300 kilos o US$ 15.000 sin trámites, sin recurrir a especialistas en comercio y logística ni registrarse como exportador.
El desafío exportador nos pide ser la mejor versión de nosotros mismos, y para eso las empresas tienen que aprovechar todas las herramientas disponibles. Al abrir mercados de exportación, generar previsibilidad sobre la competencia y establecer plazos extendidos, el Acuerdo Mercosur-Unión Europea es un incentivo para acelerar nuestro camino hacia una mayor competitividad, y eso requiere que las empresas se capaciten, innoven, inviertan, y ganen en tecnología y escala.
Tucumán tiene una gran energía productiva; es fundamental potenciar su perfil exportador acompañando las empresas de la provincia para desplegar el horizonte extraordinario de crecimiento que tienen por delante.
Copiado de Tucumán y la inserción inteligente en el mundo.
Jair 6
-Su gobierno quiere implementar reformas rápido. Empezó a tratar la jubilatoria, seguirá la tributaria, toma medidas de desburocratización. El presidente Macri buscó desde el inicio de su mandato cambios más graduales. ¿Le daría algún consejo para avanzar en las reformas?
-Por lo que sé Macri es un empresario. Él entiende mucho más de economía que yo. Tal vez lo que faltó en el pasado haya sido hacer unas reformas más profundas. Ahora lo que veo que está en juego en Argentina y estaba en Brasil hasta el fin del año pasado es la libertad y la democracia. Creo que la economía irá mejorando vía Mercosur y ese profundo entendimiento (con la Unión Europea). Yo creo que Argentina tiene todo para despegar con la reelección de Macri. Sé que no debemos interferir en otros países, pero si vuelve la gente de Cristina Kirchner, muy vinculada con Lula, Dilma, etcétera, yo creo que Argentina tendrá serísimos problemas y alentamos a que eso no ocurra.
Jair 5
-Para Argentina, que exporta a Brasil más que a Estados Unidos y a China juntos, es vital que la economía brasileña, que está estancada, vuelva a crecer. ¿Cuándo se inicia ese crecimiento?
-La madre de nuestras reformas es la nueva seguridad social. Y no estamos impulsando nada más grande en este momento para no perjudicar esa reforma jubilatoria. Lógicamente hemos tomado medidas para destrabar la economía. La Medida Provisoria (decreto-ley) de Libertad Económica, que en los próximos días se va a transformar en una ley efectiva, va a facilitar la vida de los emprendedores en Brasil. Son decenas y decenas de medidas de desburocratización que van a facilitar la vida de la población.-Usted dijo que si la economía no crece un gobierno no se sustenta. Insisto, ¿cuándo empieza entonces ese crecimiento?
-La economía comienza a crecer ya este año, con la promulgación de la propuesta de enmienda constitucional del nuevo sistema de jubilaciones. Habrá un salto. En el gobierno anterior, de Michel Temer, reformamos las leyes del trabajo. Si no hubiéramos hecho eso la situación económica de Brasil sería peor. Conversé con el ministro de Economía, quiero lanzar el programa “Mi primera empresa”. Estamos facilitando la vida de quien quiere abrir su empresa, para que lo haga en pocos días. En el pasado llevaba meses.
Jair 4
-¿Pero fue realmente imparcial el proceso a Lula que juzgó su ahora ministro de Justicia, el ex juez Sergio Moro?
-El trabajo de él, por lo que acompañé, fue imparcial. Hizo justicia no sólo él. La segunda y la tercera instancia en los juicios siguientes fueron por la misma línea. Como dije lo que ocurrió con las empresas estatales, con los fondos de pensión, con la devolución de 3.000 millones de reales de los delatores. Nadie devuelve 3.000 millones si no asaltó los cofres públicos con la connivencia del PT. Entonces en Argentina, a mi entender, los jueces van a hacer lo mismo y espero que hagan lo mismo en relación a Cristina Kirchner, condenando o absolviendo, pero que se haga justicia.
Jair 3
-El ex presidente Lula está detenido, la corrupción creó una hecatombe institucional en Perú, varios ex presidentes están bajo la lupa de la justicia en Ecuador, en Panamá, en Argentina. Cristina Kirchner está procesada. ¿Debería estar presa también?
-Si ella será presa o no quien debe decidirlo es la justicia de Argentina. Nuestra justicia aquí trabajó muy bien y el combate a la corrupción tiene que ser efectivo en cualquier país que quiere ser democrático, que cuide su libertad y que quiera tener la confianza del mundo. Aquí tenemos un ex presidente preso, juzgado a mi entender de forma independiente, y quizás sirva eso de ejemplo para otros políticos que pretendieron o pretendan tener una vida al margen de la ley, como Lula y su gabinete de ministros casi de forma general. Sufrimos mucho la corrupción. Una de las cosas que más perdimos fue la credibilidad. Tengo la seguridad de que Macri y yo en la charla que tuvimos en Osaka lo que pretendemos en gran parte es recuperar la confianza de otros países para nuestros países. Esa es la gran señal que estamos dando al mundo Brasil y Argentina.
Jair 2
-¿Y si gana la oposición a Macri?
-La única rivalidad que Brasil tiene con Argentina es en el fútbol. Somos hermanos. Antes había un cierto antagonismo. Esto en los últimos años dejó de existir y esto está siendo potencializado con mi llegada aquí y con el propio Macri allá. Y por qué no decirlo: también con Marito (Abdo) en Paraguay, con Piñera en Chile, lo mismo en Perú. Nuestra relación, nuestro sentimiento de fraternidad que tenemos unos con otros, nos va a llevar a tener una mejor economía. Por eso es muy bienvenido un buen acuerdo con Estados Unidos y con los países que cité. Ahora, me gustaría que el futuro presidente de Argentina tuviera este mismo sentimiento. Tengo la convicción de que, por las declaraciones del candidato de Cristina Kirchner, de revisar el (acuerdo) Mercosur (Unión Europea) y visitar aquí en Brasil un presidiario condenado por la justicia en tres instancias, es una señal que podemos tener un roce con Argentina que no queremos tener. Y tengo la certeza que Piñera, Marito, tampoco quieren tener esos roces.
Jair 1
-Ya lo visitó (Fernández, a Lula). Y dijo que la detención de Lula muestra que en Brasil el Estado de derecho no funciona.
-Entonces demuestra un completo desconocimiento de lo que ocurre en Brasil. El PT (Partido de los Trabajadores) tenía un proyecto de poder. Y para eso asaltó las empresas estatales. Petrobras casi se fue a la destrucción, a la quiebra. Los fondos de pensiones también fueron quebrados. Postalis, que es el fondo de pensión (de la empresa estatal) de los Correos compró papeles (de deuda) de Venezuela. No tiene sentido. Nuestro Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) invirtió millones en otros países, como Venezuela, Cuba, Angola, Bolivia, y esos países están en mora. El candidato de Cristina Kirchner no conoce la realidad brasileña. Aquí confiamos en nuestras instituciones. Lula fue condenado en tres instancias. Espero que Argentina reflexione mucho sobre esa visita a Lula de su candidato, así como en especial sobre el acuerdo que él quiere revisar. Yo voy a estar en el camino inverso. Nosotros, Argentina, ya conversé con Macri sobre esto, queremos un Mercosur 2.0. Yo cuando era parlamentario era contrario al Mercosur, pero por su tendencia ideológica. Cuando asumí la presidencia, una de las personas con la que conversé fue con Macri y llegamos a la conclusión que esa tendencia ideológica tiene que dejar de existir, tenemos que ir al libre mercado y hacer acuerdos con la mayor cantidad de bloques o países del mundo. Hemos conversado la posibilidad de (acuerdos con) Japón, Corea del Sur, y ahora también de Estados Unidos. Es (la mejora) de la economía la que va a sacar al pueblo de la situación difícil que se encuentra. En Argentina, y gran parte del pueblo brasileño.
lunes, julio 08, 2019
Más cultural que económico
Es natural que a la mayoría de los argentinos no les importe demasiado: tienen cosas más urgentes en qué pensar; y su efecto sobre las elecciones será casi nulo. Sin embargo implica una encrucijada, uno de esos pasajes históricos en los que un país elige uno u otro camino.
Por cierto: es una oportunidad, no una certeza; un recorrido, no un atraque. Tardó veinte años en salir, pero el tratado es apenas un punto de partida. Para que funcione, necesitará muchas cosas: voluntad política, buenas instituciones, eficiencia, legalidad, espíritu empresarial; todas cosas que, unidas, miden el patrimonio más precioso y frágil de un país:credibilidad, confianza, prestigio; patrimonio que la Argentina ha disipado a menudo en el pasado; las oportunidades van aprovechadas, no son maná caído del cielo.Pero, ¿por qué tratar la burocrática firma de un burocrático tratado como un evento histórico? ¿Hay algo que caliente menos los corazones que un tratado comercial? Nada que ver con quienes prometen “poner dinero en los bolsillos de la gente”; con el milagro de la distribución de los panes y de los peces invocado por aquellos que no tienen idea de cómo crear riqueza pero saben muy bien cómo comprar consenso dilapidandola. ¡Quieren “reprimarizar” la economía argentina!, grita indignado quien durante años lucró con el auge de la soja.
Copiado de El acuerdo UE-Mercosur, un desafío cultural antes que económico.
Retomar la senda del Liberalismo
Al contrario de lo que desafortunadamente muchos sostienen, es de desear que nuestro país retome la senda del liberalismo iniciada por el padre de nuestra Constitución fundadora, Juan Bautista Alberdi. La aplicación de estas recetas nobles permitieron que la Argentina se ubicara entre las naciones más prósperas del planeta.
Desde la Constitución de 1853 hasta los golpes fascistas, primero del 30 y luego del 43, nuestros salarios e ingresos en términos reales de los peones rurales y de los obreros de la incipiente industria eran superiores a los de Suiza, Alemania, Francia, Italia y España. Los inmigrantes a estas costas competían con los ámbitos atractivos estadounidenses. Las exportaciones se encontraban a la altura de las de Canadá y Australia. En el Centenario, miembros de la Academia de Francia comparaban los debates de esa entidad con los que tenían lugar en nuestro Parlamento dada la versación y elocuencia de sus integrantes.
Luego vino el derrumbe estatista, provocado por gastos públicos siderales, déficit fiscalesmonumentales, regulaciones asfixiantes, impuestos exorbitantes y deudas gubernamentales galopantes. Y las crisis se sucedieron sin solución de continuidad.
Copiado de La Argentina debe retomar la senda del liberalismo.
