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jueves, agosto 29, 2019

Alberdi, siempre Alberdi

Los pocos años en que se siguieron sus principios políticos, sociales y económicos, el país se transformó en una potencia relevante en el mundo. Pese a ello, son notorios los continuados esfuerzos, de todos los gobiernos y de todas las mayorías de los últimos 90 años, para borrar su impronta en el pensamiento nacional.

Alberdi suele ser considerado el padre intelectual de la patria. Sin embargo, la patria se parece deliberadamente cada vez menos a su sueño y su prédica. Y, tristemente, la sociedad se parece cada vez más a la que el prohombre quiso mejorar.”

Copiado de Alberdi, liberalote fundacional.

lunes, julio 08, 2019

Retomar la senda del Liberalismo

Al contrario de lo que desafortunadamente muchos sostienen, es de desear que nuestro país retome la senda del liberalismo iniciada por el padre de nuestra Constitución fundadora, Juan Bautista Alberdi. La aplicación de estas recetas nobles permitieron que la Argentina se ubicara entre las naciones más prósperas del planeta.

Desde la Constitución de 1853 hasta los golpes fascistas, primero del 30 y luego del 43, nuestros salarios e ingresos en términos reales de los peones rurales y de los obreros de la incipiente industria eran superiores a los de Suiza, Alemania, Francia, Italia y España. Los inmigrantes a estas costas competían con los ámbitos atractivos estadounidenses. Las exportaciones se encontraban a la altura de las de Canadá y Australia. En el Centenario, miembros de la Academia de Francia comparaban los debates de esa entidad con los que tenían lugar en nuestro Parlamento dada la versación y elocuencia de sus integrantes.

Luego vino el derrumbe estatista, provocado por gastos públicos siderales, déficit fiscalesmonumentales, regulaciones asfixiantes, impuestos exorbitantes y deudas gubernamentales galopantes. Y las crisis se sucedieron sin solución de continuidad.

Copiado de La Argentina debe retomar la senda del liberalismo.

viernes, febrero 01, 2019

Tres medidas para crecer


La incorregible Peronia

“En un contexto de sociedad más exigente, obviamente, los políticos actuales que constituyen la elite intelectual de Peronia, serían reemplazados por algo más parecido a un Alberdi o un Sarmiento. A este punto no sé si esto es una expresión de deseo de mi parte o simplemente constituye un ejercicio de ciencia ficción, pero dicen que la esperanza es lo último que se pierde, aun en la incorregible Peronia.”

Germán Fermo en El Cronista.

miércoles, enero 30, 2019

Cuando cae la careta en público 2

A pesar de todo, la Argentina del 2019 es infinitamente menos mala que la del 2015. En esta elección lo que sigue en juego al igual que en 2015, es la institucionalidad republicana, que trasciende a cualquier episodio económico por mas malo que sea. Estoy entonces, dispuesto a fumarme al “club de los menos malos”, esta interminable pipa amarilla y repleta de asfixiante mediocridad socialdemócrata que me asegura al menos un orden institucional razonable y eso en la Argentina K no era un hecho. Lamentablemente, la elección del 2019 será nuevamente la elección del menos malo y en este contexto me permito pedirle disculpas a Alberdi y Sarmiento, así de bajo hemos caído para una nación que alguna vez fue hidalga y soñaba con ser grande.

Copiado de Bonos vuelan y Wall Street ya votó en Argentina: 0% de chances para CFK presidente.

lunes, octubre 29, 2018

La riqueza de los Estados

Los Estados son ricos por la labor de sus individuos, y su labor es fecunda porque el hombre es libre, es decir, dueño y señor de su persona, de sus bienes, de su vida, de su hogar.

Cuando el pueblo de esas sociedades necesita alguna obra o mejoramiento de público interés, sus hombres se miran unos a otros, se buscan, se reúnen, discuten, ponen de acuerdo sus voluntades y obran por sí mismos en la ejecución del trabajo que sus comunes intereses necesitan ver satisfecho.

En los pueblos latinos de origen los individuos que necesitan un trabajo de mejoramiento general alzan los ojos al Gobierno, suplican, lo esperan todo de su intervención y se quedan sin agua, sin luz, sin comercio, sin puentes, sin muelles, si el Gobierno no se los da todo hecho.

Juan Bautista Alberdi en “La Omnipotencia del Estado es la Negación de la Libertad Individual.” Discurso pronunciado en el acto de graduación de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, de la Universidad de Buenos Aires, el 24 de mayo de 1880. En aquella circunstancia Juan Bautista Alberdi fue nombrado Miembro Honorario de la Facultad.

Alberdi y El Progreso

Los pueblos del Norte no han debido su opulencia y grandeza al poder de sus Gobiernos, si no al poder de sus individuos. Son el producto del egoísmo más que del patriotismo. Haciendo su propia grandeza particular, cada individuo contribuyó a labrar la de su país.

Este aviso interesa altamente a la salvación de las Repúblicas americanas de origen latino.

Sus destinos futuros deberán su salvación al individualismo, o no los verán jamás salvados si esperan que alguien los salve por patriotismo.

El egoísmo bien entendido de los ciudadanos sólo es un vicio para el egoísmo de los Gobiernos que personifican a los Estados. En realidad, el afán del propio engrandecimiento es el afán virtuoso de la propia grandeza del individuo, como factor fundamental que es del orden social, de la familia, de la propiedad, del hogar, del poder y bienestar de cada hombre.

Las sociedades que esperan su felicidad de la mano de sus Gobiernos esperan una cosa que es contraria a la naturaleza. Por la naturaleza de las cosas, cada hombre tiene el encargo providencial de su propio bienestar y progreso, porque nadie puede amar el engrandecimiento de otro como el suyo propio; no hay medio más poderoso y eficaz de hacer la grandeza del cuerpo social que dejar a cada uno de sus miembros individuales el cuidado y poder pleno de labrar su personal engrandecimiento.

Juan Bautista Alberdi en “La Omnipotencia del Estado es la Negación de la Libertad Individual.” Discurso pronunciado en el acto de graduación de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, de la Universidad de Buenos Aires, el 24 de mayo de 1880. En aquella circunstancia Juan Bautista Alberdi fue nombrado Miembro Honorario de la Facultad.

domingo, octubre 21, 2018

Es el gasto público, estúpido

Toda la reciente información del gobierno al respecto a la política a seguir referida al control monetario como instrumento para reducir la inflación continúa en el error de ignorar que la problemática pendiente en Argentina es el nivel del gasto público. Problemática pendiente también en la Unión Europea, donde no hay inflación y no hay crecimieto económico.

Insisto entonces al respecto de que Milton Friedman ya había reconocido que lo que importa no es el déficit sino el nivel del gasto. Y vale la pena recordar al respecto la tesis de Laffer de que la rebaja en los impuestos determina un incremento en la recaudación. La inversa de esa tesis es que el aumento de los impuestos determina la rebaja en la recaudación.

Copiado de El nivel del gasto público es el problema número uno.

jueves, agosto 30, 2018

Muchos impuestos

Lazzari, apuntó a la creciente masa de impuestos como un lastre sobre la economía, y recordó: "En su época, Alberdi listó 43 impuestos en todo el país, hoy en día tenemos 100". Para el empresario, "esa es la única política de Estado que parece sobrevivir en el tiempo, más impuestos".

Copiado de Javier Milei y José Luis Espert, en el centro de un evento libertario para recordar a Juan Bautista Alberdi.

domingo, julio 22, 2018

Individuos

"Los pueblos del Norte no han debido su opulencia y grandeza al poder de sus Gobiernos, si no al poder de sus individuos".

— Juan Bautista Alberdi.

domingo, junio 17, 2018

Una cita de Alberdi

"Es muy simple el camino por donde el extremo amor a la Patria puede alejar de la libertad del hombre y conducir al despotismo patrio del Estado"

— Juan Bautista Alberdi.

sábado, junio 09, 2018

Alberdi ya nos alertaba sobre el populismo 6

"Un empobrecimiento nacido de ideas viciosas sobre el medio de enriquecer sin las virtudes del trabajo y del ahorro es una enfermedad moral", advertía Alberdi. Esta enfermedad es el populismo. Erradicarlo requiere necesariamente un cambio cultural. El Gobierno debería educar con el ejemplo.

Copiado de Alberdi ya nos alertaba sobre el populismo.

Alberdi ya nos alertaba sobre el populismo 5

Hace setenta años que no crecemos porque nos olvidamos de las enseñanzas de Alberdi. Lo mejor que pueden hacer nuestros políticos si verdaderamente quieren revertir nuestra decadencia es promover la cultura del trabajo y el ahorro. La afición por consumir más de lo que producimos que alienta el populismo es lo que nos lleva a endeudarnos, lo cual a su vez nos lleva inexorablemente a sucesivas crisis. La proverbial incapacidad argentina de transformar experiencia en enseñanza que destaca Santiago Kovadloff se debe a que nos aferramos a una creencia errónea: que somos ricos, pero estamos pobres porque nos explotan los de afuera. Gracias a ella pasamos de ocupar, en promedio, el sexto lugar en el ranking mundial de PBI per cápita entre 1875 y 1930 al puesto 54, en promedio, en lo que va del siglo XXI. No hay otro país que haya experimentado una decadencia semejante. Venezuela nos sigue de cerca y por las mismas razones.

Copiado de Alberdi ya nos alertaba sobre el populismo.

Alberdi ya nos alertaba sobre el populismo 4

"Para vivir como el inglés y el francés... es necesario trabajar, producir como el inglés y el francés", decía Alberdi, "el que produce como un africano... no puede gastar como un europeo". También enfatizaba que el trabajo debe estar asociado al ahorro, ya que "sin este deja de ser causa de la riqueza". Es la aplicación gradual y paciente del ahorro la que "forma el capital".

Entre las principales causas de la pobreza del país (en aquel entonces), Alberdi identificaba "la sustitución del trabajo por los artificios del crédito", el "dispendio y destrozo de capitales ajenos tomados a crédito", los "empréstitos levantados para esas empresas [públicas]", el proteccionismo y los monopolios, "el lujo público y privado en obras innecesarias", la "especulación sustituida a la industria", la ignorancia general de la población sobre las causas del crecimiento, el "lujo de subvenciones y estímulos prodigados a empresas industriales", el "lujo de los viajes a Europa" y el costo "exorbitante" del gobierno cuando lo que se necesitaba era una administración "barata y eficaz".

Copiado de Alberdi ya nos alertaba sobre el populismo.

Alberdi ya nos alertaba sobre el populismo 3

Lo primero que tenemos que rescatar de Alberdi es su diagnóstico de nuestra situación dos décadas después de la caída de Rosas: "Nos creemos ricos y gastamos como ricos lo ajeno y lo nuestro, solo porque tenemos vastos territorios dotados de clima y de aptitudes capaces de servir al trabajo del hombre para producir la riqueza". Parecería que luego de 145 años hemos vuelto al punto de partida. Cualquier análisis económico de la realidad argentina debe reconocer este diagnóstico. El resto es cháchara populista.

Lo segundo a rescatar de Alberdi es la solución que propuso para reducir la pobreza: el trabajo y el ahorro. En su opinión, para que el primero fuera productivo, debe reunir ciertas condiciones básicas, de las que destaco dos: 1) debe ser constante y persistente, es decir, un hábito, y 2) debe ser la "virtud democrática y republicana por excelencia". Lo que el trabajo y el ahorro son para la riqueza, la ociosidad y el dispendio son para la pobreza. Esta es la relación más importante en economía, no la del PBI. Como advirtió Alberdi, si al ocio y al dispendio público y privado financiado con crédito les sumamos un mal gobierno, el resultado inevitable es la decadencia. Así estamos.

Copiado de Alberdi ya nos alertaba sobre el populismo.

Alberdi ya nos alertaba sobre el populismo 2

Nuestros políticos y aspirantes a políticos deberían seguir el consejo de José Ingenieros, quien recomendaba a "todos los hombres que tienen alguna intervención en el manejo de los asuntos públicos" leer Estudios económicos, de Juan Bautista Alberdi, una obra "de ciencia aplicada al arte de gobernar". El pensamiento económico de Alberdi sigue vigente, evidenciando la notable involución que ha experimentado el país, lo que a su vez refleja una notable incapacidad de aprendizaje a nivel colectivo. Quizá sea utópico pretender que, en una sociedad adicta al populismo, quienes aspiran a llegar al poder propongan otra cosa que populismo. Sin embargo, no hay que perder las esperanzas. Caso contrario, la única alternativa racional es emigrar.

Copiado de Alberdi ya nos alertaba sobre el populismo.

Alberdi ya nos alertaba sobre el populismo

Cuando era estudiante de economía, a principios de los ochenta, escuchaba a dirigentes peronistas perorar que como el consumo era el 70% del PBI, para que la economía creciera había que aumentar el consumo. Como si no hubiera pasado el tiempo, hoy escucho la misma argumentación. Hace unos días un líder de la oposición destacó la importancia de generar una dinámica en la cual "el consumo y la inversión sean los impulsores del crecimiento". Días más tarde, un popular conductor de TV con ambiciones políticas explicó, como si supiera, que "la economía tiene que tener tres patas: consumo, exportaciones e inversiones genuinas". Y agregó: "Si empezás por el consumo de la gente, dándoles para que consuman más, es posible que después vengan más inversiones".

Derivar de una identidad macroeconómica conclusiones sobre las causas del crecimiento denota un profundo desconocimiento de economía. Que una parte del ingreso se gasta y la otra parte se ahorra es una tautología. Basta trasladar el razonamiento a nivel individual. Si nuestro consumo representa el 100% de nuestro ingreso, sería ridículo deducir que para aumentar este lo que tenemos que hacer es aumentar aquel. El resultado no sería un aumento de nuestro ingreso, sino un endeudamiento creciente. Lo mismo equivale para una sociedad. Caso contrario, y usando la misma argumentación, para aumentar el PBI solo bastaría con aumentar el gasto público, lo cual es un disparate, como demuestra el caso argentino. No se puede aumentar el consumo sin aumentar el ingreso (o el endeudamiento). Y a nivel agregado no se puede aumentar el ingreso sin más trabajo, más inversión (más ahorro) y/o mayor productividad.

Copiado de Alberdi ya nos alertaba sobre el populismo.