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domingo, septiembre 01, 2019

Marcha

Un vecino llevaba un cartel: "Los errores se pueden corregir. La inmoralidad, no". Los temas eran la institucionalidad y la transparencia, ni más ni menos. Se puede "arreglar" con los jueces, con los empresarios y con los periodistas, pero no se puede "arreglar" con la gente. Que se empodera sola en estos tiempos de rebeliones automáticas. No es difícil imaginar a algunos cristinistas que preparan diferentes indultos disimulados preguntándose el lunes mismo: ¿qué va a pasar cuando se caiga la causa de los cuadernos o vayamos liberando a los "presos políticos"? ¿Tendremos que soportar medio millón de personas en la calle? ¿Qué tan colaborativos serán entonces los jueces?

Copiado de La tentación de gobernar sobre las cenizas.

domingo, julio 14, 2019

Jair 8

-Está recibiendo críticas por el posible nombramiento como embajador en EE.UU. de su hijo Eduardo, diputado y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores. ¿Por qué Eduardo y no un diplomático experimentado?
-Mi hijo goza de la amistad de los hijos de Trump, habla inglés, habla español, es aún joven, esa posibilidad fue levantada, y yo menciono la po-si-bi-li-dad. Imagine que Macri tuviera un hijo embajador aquí en Brasil. Con todo respeto a nuestra cancillería, a los diplomáticos del mundo entero: con toda certeza mi relación con el hijo de Macri sería diferente de la de otro embajador profesional. En Brasil se judicializaría ese tema, algunos dicen que es nepotismo, pero tengo plena convicción de que mi hijo, el 03, que es Policía Federal, podría ejercer esa función con bastante éxito por la entrada que tendría en Estados Unidos que, con toda seguridad, la mayor economía del mundo, sería muy bueno para nosotros. Por el momento está puesto como una posibilidad.

Copiado de Jair Bolsonaro, presidente de Brasil: “No quiero que Argentina siga la línea de Venezuela, por eso apoyo la reelección de Macri”.

Jair 6

-Su gobierno quiere implementar reformas rápido. Empezó a tratar la jubilatoria, seguirá la tributaria, toma medidas de desburocratización. El presidente Macri buscó desde el inicio de su mandato cambios más graduales. ¿Le daría algún consejo para avanzar en las reformas?
-Por lo que sé Macri es un empresario. Él entiende mucho más de economía que yo. Tal vez lo que faltó en el pasado haya sido hacer unas reformas más profundas. Ahora lo que veo que está en juego en Argentina y estaba en Brasil hasta el fin del año pasado es la libertad y la democracia. Creo que la economía irá mejorando vía Mercosur y ese profundo entendimiento (con la Unión Europea). Yo creo que Argentina tiene todo para despegar con la reelección de Macri. Sé que no debemos interferir en otros países, pero si vuelve la gente de Cristina Kirchner, muy vinculada con Lula, Dilma, etcétera, yo creo que Argentina tendrá serísimos problemas y alentamos a que eso no ocurra.

Copiado de Jair Bolsonaro, presidente de Brasil: “No quiero que Argentina siga la línea de Venezuela, por eso apoyo la reelección de Macri”.

Jair 5

-Para Argentina, que exporta a Brasil más que a Estados Unidos y a China juntos, es vital que la economía brasileña, que está estancada, vuelva a crecer. ¿Cuándo se inicia ese crecimiento?
-La madre de nuestras reformas es la nueva seguridad social. Y no estamos impulsando nada más grande en este momento para no perjudicar esa reforma jubilatoria. Lógicamente hemos tomado medidas para destrabar la economía. La Medida Provisoria (decreto-ley) de Libertad Económica, que en los próximos días se va a transformar en una ley efectiva, va a facilitar la vida de los emprendedores en Brasil. Son decenas y decenas de medidas de desburocratización que van a facilitar la vida de la población.

-Usted dijo que si la economía no crece un gobierno no se sustenta. Insisto, ¿cuándo empieza entonces ese crecimiento?
-La economía comienza a crecer ya este año, con la promulgación de la propuesta de enmienda constitucional del nuevo sistema de jubilaciones. Habrá un salto. En el gobierno anterior, de Michel Temer, reformamos las leyes del trabajo. Si no hubiéramos hecho eso la situación económica de Brasil sería peor. Conversé con el ministro de Economía, quiero lanzar el programa “Mi primera empresa”. Estamos facilitando la vida de quien quiere abrir su empresa, para que lo haga en pocos días. En el pasado llevaba meses.

Copiado de Jair Bolsonaro, presidente de Brasil: “No quiero que Argentina siga la línea de Venezuela, por eso apoyo la reelección de Macri”.

Jair 4

-¿Pero fue realmente imparcial el proceso a Lula que juzgó su ahora ministro de Justicia, el ex juez Sergio Moro?
-El trabajo de él, por lo que acompañé, fue imparcial. Hizo justicia no sólo él. La segunda y la tercera instancia en los juicios siguientes fueron por la misma línea. Como dije lo que ocurrió con las empresas estatales, con los fondos de pensión, con la devolución de 3.000 millones de reales de los delatores. Nadie devuelve 3.000 millones si no asaltó los cofres públicos con la connivencia del PT. Entonces en Argentina, a mi entender, los jueces van a hacer lo mismo y espero que hagan lo mismo en relación a Cristina Kirchner, condenando o absolviendo, pero que se haga justicia.

Copiado de Jair Bolsonaro, presidente de Brasil: “No quiero que Argentina siga la línea de Venezuela, por eso apoyo la reelección de Macri”.

Jair 3

-El ex presidente Lula está detenido, la corrupción creó una hecatombe institucional en Perú, varios ex presidentes están bajo la lupa de la justicia en Ecuador, en Panamá, en Argentina. Cristina Kirchner está procesada. ¿Debería estar presa también?
-Si ella será presa o no quien debe decidirlo es la justicia de Argentina. Nuestra justicia aquí trabajó muy bien y el combate a la corrupción tiene que ser efectivo en cualquier país que quiere ser democrático, que cuide su libertad y que quiera tener la confianza del mundo. Aquí tenemos un ex presidente preso, juzgado a mi entender de forma independiente, y quizás sirva eso de ejemplo para otros políticos que pretendieron o pretendan tener una vida al margen de la ley, como Lula y su gabinete de ministros casi de forma general. Sufrimos mucho la corrupción. Una de las cosas que más perdimos fue la credibilidad. Tengo la seguridad de que Macri y yo en la charla que tuvimos en Osaka lo que pretendemos en gran parte es recuperar la confianza de otros países para nuestros países. Esa es la gran señal que estamos dando al mundo Brasil y Argentina.

Copiado de Jair Bolsonaro, presidente de Brasil: “No quiero que Argentina siga la línea de Venezuela, por eso apoyo la reelección de Macri”.

domingo, junio 30, 2019

Las consecuencias económicas de Mempo Giardinelli

Excelente artículo de Frenos y Contrapesos. Como siempre.

"... una tasa testigo baja para el sector productivo"  — Mempo Giardinelli
Las declaraciones de Mempo Giardinelli sobre la justicia (12) son una burda maniobra para encubrir la ultra-corrupción de la clase política argentina—en particular en su versión kirchnerista. La eliminación de lo que queda de independencia judicial, sumada a una imprecisa pretensión de uni-cameralismo, crearía en cuestión de minutos un régimen oligárquico al estilo de los 'boligarcas' chavistas en Venezuela, sospechados del robo de US$300 mil millones. Uso el término 'oligarquía' en el sentido de los griegos clásicos—en particular Aristóteles y Polybios. No se trata de 'rubios de ojos claros', sino de una minoría (ὀλίγοι, oligoi) que controla la suma del poder político en beneficio propio. 
Seguridad, independencia judicial, crédito, salarios
Los economistas nos hemos formado con libros de texto 'neo-clásicos' escritos en Inglaterra y en los Estados Unidos. Estos libros tienen mucho material de gran valor. Pero dan por sentado —dan por supuesto— el orden institucional que asegura la vida, la libertad y las posesiones. Por eso resultan tan relevantes para la Argentina los autores anteriores, los clásicos como François Bernier, Montesquieu, Ferdinando Galiani, David Hume, Adam Smith y Jacques Necker. No eran ingleses. Estaban muy atentos a los asuntos institucionales porque venían de Francia, de Italia y de Escocia, países menos seguros. De ahí algunas sorpresas. Para Adam Smith, por ejemplo, la seguridad generada por las instituciones era más importante —para el desarrollo de Inglaterra— que su régimen de libertad comercial [ver].
El pasaje más importante de la Riqueza de las Naciones establece un vínculo explícito entre la independencia judicial y la seguridad [ver]. Ahora bien, prestar significa ceder, de manera temporaria, la posesión de recursos reales. Si, en el transcurso de esa cesión, la posesión se vuelve incierta, la oferta de recursos prestables (el crédito) se contraerá de manera natural. Por eso no puede haber crédito sin seguridad sobre los contratos: "Interest is raised by defective enforcement of contracts". Es también el razonamiento de Montesquieu en 1748: el despotismo naturaliza la usura [ver]. El gran economista napolitano Ferdinando Galiani, en Della Moneta (1751), utiliza un modelo de flujos de fondos para ilustrar el vínculo entra oferta de crédito y justicia. Solo en presencia de giustizia certa, dice Galiani, se expandirá la oferta de crédito y bajará la tasa de interés—en beneficio de los más pobres [ver].
Mediciones recientes confirman plenamente la intuición de los economistas clásicos. Usando el stock de bonos en moneda local en términos del PBI como proxy al tamaño del mercado de crédito [1], es fácil comprobar el vínculo con la independencia judicial, medida con encuestas del Fraser Institute [ver] y del WEF [ver]. En Rusia el stock de bonos es un ridículo 5%; es 8% en la Argentina. Son países donde la independencia judicial brilla por su ausencia. En Finlandia es 90%, y 115% en el Reino Unido. En un texto de 2014, el Premio Nobel de Economía Jean Tirole destaca el vínculo entre la calidad del sistema judicial y la oferta de crédito [2]. (Como adelantándose al descalabro, el documento presentado por el Sr. Giardinelli contempla "una tasa testigo baja para el crédito al sector productivo").
Otro punto bien señalado por Adam Smith es la relación inversa entre el costo del capital (digamos, la tasa de interés) y el salario. Los argentinos la conocemos a la perfección. No pueden coexistir, por períodos prolongados, una alta tasa de interés y un nivel salarial elevado. Es la ruina del sistema productivo, que lleva a una insuficiencia crónica de la recaudación y por lo tanto a un problema fiscal sin solución—el eterno equívoco argentino. Por eso los salarios son tan elevados en Suiza, en Suecia, en Alemania, en Canadá. Por eso son tan bajos en nuestro país.

Ahora imaginemos las consecuencias salariales del Sr. Giardinelli.

[1] John D. Burger, Rajeswari Sengupta, Francis E. Warnock, Vernica Cacdac Warnok: "US Investment in Global Bonds: As the Fed Pushes, Some EMEs Pull", Economic Policy, Octubre de 2015. En un trabajo anterior, Burger & al. señalaban que si Brasil tuviese la misma calidad institucional que Dinamarca, el tamaño de su mercado de crédito crecería en 43% del PBI. Ver John D. Burger & Francis E. Warnock: “Local Currency Bond Markets”, IMF Staff Papers, Vol. 53, 2006.
[2] Guillaume Plantin, David Thesmar et Jean Tirole: "Les enjeux économiques du droit des faillites"Les notes du conseil d'analyse économique, nº 7, junio de 2014.

Copiado de aquí.

jueves, octubre 25, 2018

Donde reina la impunidad

“Argentina el país donde reina la impunidad. Pusiste bombas en los 70 y mataste gente? No hay drama!! Te robaste todo y empobreciste al pueblo? No hay drama!! Rompés todo y no respetás ley alguna? No hay drama!! Quien es tibio con ésto continúa con lo anterior.”

@VickyVillarruel

lunes, octubre 15, 2018

Lecciones del declive argentino

El singular declive de Argentina, pasando de ser un país rico en la víspera de la Primera Guerra Mundial a ser un país subdesarrollado para fines del siglo XX, plantea varias implicaciones normativas para quienes diseñan las políticas públicas y quisieran derivar lecciones de este. Una de las mayores amenazas al desarrollo a largo plazo no es el tipo de régimen político per se, debido a que el crecimiento y los episodios de desarrollo exitosos pueden encontrarse tanto en dictaduras como en democracias.[50] La amenaza clave para el desarrollo a largo plazo emana de la redistribución populista del ingreso y la riqueza.[51]Argentina nunca logró la transición hacia un sistema político de acceso abierto debido a que la transición hacia los pesos y contrapesos en 1912 llevó a la erosión de los derechos de propiedad e incrementó los costos de transacción a través de la redistribución populista. Se puede decir que ese giro decisivo hacia el populismo tuvo grandes implicaciones negativas para el desarrollo a largo plazo, ya que alentó las frecuentes cambios entre la dictadura y la democracia, cambios que se encuentran a la cabeza de las rupturas institucionales.[52]

Segundo, los colapsos institucionales que ocurrieron durante el desvío argentino de una joven democracia en 1912 a una dictadura militar en 1975 surgieron típicamente de la populista toma del poder político por parte de grupos de interés bien organizados. Estos grupos buscaron los colapsos institucionales para relajar las restricciones de jure sobre el poder ejecutivo para satisfacer las demandes a de sus votantes. Las rupturas institucionales pueden ser evitadas fomentando normas culturales sólidas para prevenir la llegada al poder del populismo. Estas normas incluyen la participación política activa y firme basada en un diálogo abierto y en la discusión no elitista de las políticas públicas. Cuando existe una masa crítica de grupos exigiendo cambios institucionales inclusivos, la llegada al poder de proyectos populistas se vuelve costosa para las élites en el poder. Las normas culturales imitan las restricciones ejecutivas informales y pueden ayudar a mejorar la resiliencia del marco institucional de jure de facto en contra de la amenaza de proyectos populistas. La ausencia de la participación política y la discusión de las políticas públicas típicamente alimenta un vacío de poder, el cual los grupos de interés bien organizados suelen aprovechar para facilitar la llegada de un proyecto populista al poder. Después de la fallida transición a un sistema de pesos y contrapesos de jure y de facto en 1912 a través de la Ley Sáenz Peña, Argentina no contaba con la cultura política ni los fundamentos institucionales de un marco institucional de jure y de facto que sea participativo y amplio. El vacío de poder fue efectivamente explotado por los militares en 1930, lo cual permitió a la clase gobernante tradicional realizar un golpe de Estado. También pavimentó el camino hacia la reemergencia de viejas características coloniales como el irrespeto a la ley y el orden, el militarismo subversivo, y los abusos de poder persistentes. El efecto neto fueron tendencias populistas generalizadas en las élites tradicionales, las cuales distorsionaron los incentivos para la inversión, socavaron la protección de los derechos de propiedad, y mantuvieron los costos de transacción demasiado altos para que Argentina pudiera seguir el ritmo de crecimiento de otros países avanzados. Al final, los ciclos populistas afectaron el potencial de desarrollo a largo plazo de Argentina, pese a la abundancia de factores de producción necesarios para sostener el crecimiento a largo plazo.

Tercero, el favoritismo estatal demostrado a grupos de interés particulares es muy probable que exacerbe conflictos en la sociedad civil,[53] lo que lleva a la polarización política, la cual a su vez aumenta los retornos de los colapsos institucionales para los actores políticos poderosos. En Argentina, el nivel de favoritismo estatal fomentó la búsqueda de rentas de manera generalizada, en vez de la actividad económica productiva y sembró las bases del crecimiento económico lento de la era de la posguerra. Cuando Juan Perón fue derrocado en un golpe militar en 1955, él hizo un pacto secreto con los sindicatos para hacer de Argentina un país ingobernable en su ausencia,[54] pacto que perpetuó la inestabilidad política y fomentó colapsos futuros. Evitar el favoritismo estatal con el objetivo de proveer un campo de juego nivelado es la clave para evitar colapsos institucionales prolongados, los cuales tienen altos costos en el crecimiento y desarrollo a largo plazo.

Y cuarto, el declive argentino a largo plazo pudo ser evitado si la transición a los pesos y contrapesos no hubiera sido contrarrestada por una redistribución populista a gran escala. Es más probable que una redistribución así de ineficiente se de en sociedades con un rápido crecimiento económico, ya que los grupos de interés tienen más que ganar. Proveer acceso amplio a oportunidades políticas y económicas a grupos que no pertenecen a las élites, en igualdad de condiciones, es significativamente menos probable que sirva a los poderos grupos de interés que se aprovecharían de una ruptura institucional. Cuando se determinó nulo el golpe de Estado de 1930, la Corte Suprema ignoró el problema pese una serie de violaciones constitucionales.[55] Preservar y asegurar la independencia de la Corte Suprema de presiones del gobierno y de los grupos de interés es posiblemente uno de las características institucionales más determinantes para abordar los efectos negativos de la presión de los grupos de interés privilegiados por una mayor redistribución, y para preservar las bases institucionales del crecimiento y el desarrollo sostenidos e incluyentes.[56]

Copiado de El ascenso y caída de Argentina.

domingo, septiembre 23, 2018

Viraje hacia la realidad

(...) los profesores Roberto Cortés Conde y Gerardo della Paolera, admiradores del gobierno de Felipe González, lanzaron su libro Nueva historia económica argentina, en el que varios especialistas de distintas tendencias buscan dilucidar el gran enigma: ¿por qué nos fue tan mal durante tanto tiempo? Los editores de estos ensayos llegaron a una conclusión: medidas adoptadas para superar la crisis de 1930 pasaron de ser coyuntura a cultura, se aplicaron erróneamente en posteriores etapas históricas y hoy están arraigadas en la clase política y en la mismísima sociedad: "Son una serie de creencias incorporadas a la mentalidad argentina". Entre ellas, figura la superstición de que para superar la etapa agrícola había que sostener medidas proteccionistas que trasvasaran recursos del campo a la industria, a través de una distorsión de precios relativos, algo que condujo a políticas antiexportación y a consiguientes estrangulamientos externos, crisis de balanzas de pago, descapitalización y decadencia. A su vez, con la intención de sostener este esquema, el Banco Central se usó para financiar al Gobierno, lo que produjo infinitos procesos inflacionarios. Toda esta superchería nos entregó a un capitalismo rentista y corporativo, aislado del mundo y con industrias subsidiadas de bajísima productividad. Si esta estrategia hubiera tenido buenos resultados, no habría objeciones, puesto que aquí no se trata de ideología sino de un viraje a la realidad: los trucos, que en repúblicas desarrolladas pueden ocasionalmente servir para defenderse de la globalización, suelen dañar a los subdesarrollados, y la Argentina es un ejemplo histórico de ese error garrafal. El asombroso anacronismo de "vivir con lo nuestro" y la persistencia del peronismo y también de los nacionalistas católicos en sostener un hermético sistema de corporaciones bajo el paraguas de las palabras "Patria" y "Dios" nos han llevado a creer en un "paraíso en la Tierra" al que Savater denomina de manera más prosaica como un "colectivismo incompetente". Cualquier experimento contrario a esa religión económica se encuentra con "fuertes resistencias invisibles" (Zanatta dixit).

Copiado de Aquí se libra una batalla.

Entrevista a Jeffrey Sachs

-¿Cómo encontró a la Argentina desde la última vez que vino al país, en febrero pasado? Pasaron muchas cosas en el medio.

-Desafortunadamente, con un gran bache en la ruta. Y en otra ronda de dificultades financieras que este país está acostumbrado a vivir. Esto enfatiza la necesidad de la Argentina de encontrar una manera de salir del repetido estrés financiero. Cuando llegan malas noticias aparecen el pánico y la crisis que la Argentina ha sufrido tantas veces. Esto no es solo la mala suerte de una ocasión, de un gobierno o de un episodio político o económico; esto es sistémico.

-¿Por qué no se puede salir de estas crisis?

-Una vez que las crisis se convierten en parte de la memoria, el riesgo de la autorrealización por el pánico colectivo se convierte en algo real. Cada vez que hay malas noticias, todos se acuerdan de salirse de los pesos y de sacarlos del banco. Todos creen que algo peor va a pasar. Este país es extremadamente sofisticado en gestión macroeconómica en todos sus niveles, porque todos son expertos en monitorear la economía. En otros países, las personas le dan muy poca atención al tipo de cambio del día a día o a las finanzas públicas. Cosas que en este país causan una crisis, en otros sería un disturbio menor. Por lo tanto, la Argentina necesita más que nunca pensar en crear un amortiguador financiero que sea capaz de calmar esta ansiedad e incertidumbre. Los países normales, sin el historial argentino, podrían vivir con un déficit como el que tiene la Argentina, porque habría una rutina para refinanciar la deuda. Pero en este país siempre está el riesgo de un sudden stop (freno repentino) de los préstamos. Otros países podrían vivir con menos reservas en moneda extranjera, pero este país obviamente necesita muchas más reservas que otros para proveer un colchón que amortigüe los shocks.

-¿Cuáles son nuestras mayores vulnerabilidades?

-Primero, la memoria: todos saben que el riesgo de una crisis está a la vuelta de la esquina. Después, el sistema bimonetario que tienen hace décadas, donde los dólares y los pesos coexisten en una relación inquieta e inestable. Tercero: hay mucha deuda de corto plazo que hay que refinanciar y, aun cuando no sea demasiada comparada con otros países, el solo hecho de tener que refinanciar deuda con el historial argentino es otra vulnerabilidad. Y, sin ninguna duda, el punto fundamental es que el déficit ha sido muy grande. El último gobierno obviamente estuvo involucrado en casos de megacorrupción y mal usó el presupuesto y la política fiscal. El nuevo gobierno lo heredó junto con la inflación y trató de bajarla gradualmente, que no funcionó y terminó en esta crisis. Pero la dificultad de la Argentina es que hace décadas que no puede conseguir el consenso social para vivir según sus limitaciones presupuestarias, sin gastar de más. Esto, que es básico, todavía no se consiguió. Tal vez, las impactantes dimensiones de los escándalos de corrupción le abran los ojos al público.

Copiado de Jeffrey Sachs: "La Argentina es como la película ´El día de la marmota'; siempre hay crisis"

domingo, septiembre 09, 2018

A fondo contra la corrupción

Acabar con la corrupción aunque haya recesión

Robert Klitgaard, uno de los más grandes estudiosos del flagelo de la corrupción en el mundo, planteó hace años que una premisa básica para erradicar las malas prácticas es "freír unos cuantos peces grandes", pero con una aclaración inmediata: "Dado que demasiado a menudo las campañas anticorrupción se convierten en campañas contra la oposición, los primeros peces grandes deberían ser del partido en el poder".

Esa jugada, claro, sería por demás riesgosa, como así también sería riesgoso para la economía suspender a empresas corruptas del registro nacional de constructores o rescindir de pleno derecho todo contrato obtenido mediante sobornos -como lo impone el artículo 10 del régimen de contrataciones con la administración nacional-, o fijar multas millonarias por cartelización en la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia.

¿Es riesgoso? Sí. Pero si Klitgaard se combinara en la Argentina con el ecuatoriano Jaime Durán Barba, acaso su receta sería la siguiente: "Si la economía ya está mal y puede que empeore, ¿podemos al menos mostrarles a nuestros potenciales votantes que vamos a fondo contra la corrupción, aún si eso supone que vayan a prisión empresarios amigos o incluso familiares?".

Si un gobierno tomara esas decisiones, reforzaría también la seguridad jurídica y el Estado de Derecho. Al fin y al cabo, procedería tal y como lo impone la legislación vigente. Y de paso enviaría esa señal a los "mercados", tanto locales como internacionales. Mercados en los que ante una necesidad -o un contrato rescindido- siempre hay otra empresa dispuesta a ocupar el vacío.

Copiado de Pese a enfriar la economía, la lucha contra las mafias puede sumar votos.

domingo, julio 08, 2018

Las bebidas azucaradas son un problema de salud pública

Desde el año 2014 a la actualidad, los chilenos han disminuido en un 21,6% su consumo de bebidas azucaradas. Así lo demuestra un estudio recientemente publicado por la Universidad de Chile en el que se señala como un aspecto clave la implementación de una ley que grava con impuestos especiales a este tipo de productos.

Según el profesor Cristóbal Cuadrado -responsable de la investigación realizada en 2.900 hogares-, una tercera parte de los azúcares libres que consumen los chilenos provienen de bebidas gaseosas, jugos y aguas azucaradas, lo que sitúa al país sudamericano entre los que ingieren más calorías provenientes de este tipo de productos. Según cifras oficiales, un 31,2% de la población padece obesidad y unas 470.000 personas (el 3,2% de la población) tiene obesidad mórbida.

Las estimaciones del grupo de expertos liderados por Cuadrado plantean que desde 2014 a la fecha cada chileno redujo su consumo de bebidas azucaradas en 700 mililitros al mes, lo que supone que cada persona bebe en total 3,5 litros mensuales en la actualidad. En el estudio no se registró alguna variación significativa en torno a las bebidas bajas en azúcar.

La historia del alza impositiva se remonta a 2014, cuando la entonces presidenta de la República, Michelle Bachelet, incluyó la modificación en la reforma tributaria que hizo para financiar el programa de gratuidad universitaria. En ese entonces se conoció como Impuesto Adicional a las Bebidas Azucaradas (IABA) a un gravamen especial que tendrían todas las bebidas no alcohólicas a las que se les hubiera agregado colorantes, saborizantes o edulcorantes. Con su aprobación se crearon dos categorías: las bebidas que tienen 6,25 o más gramos de azúcar añadida por cada 100, que deben pagar un 18% de impuesto, y las que tienen menos concentración de azúcar, que pagan un 10%. Antes de esta ley todas las bebidas azucaradas pagaban un 13%.

Copiado de El plan con el que Chile redujo un 22% el consumo de bebidas azucaradas en cuatro años.

viernes, junio 29, 2018

domingo, junio 03, 2018

Los senadores irresponsables

Al menos, si querian retrotraer tarifas a valores del 2015, hubiesen indicado de dónde salía el dinero para seguir con los subsidios...

La Patria es el subsidio 8

El martes aprobaron una ley que le costaba al Estado unos 120.000 millones de mangos. Insostenible e irresponsable. Patalean porque Macri la vetó. El tipo será gato pero no está loco.

Copiado de La patria es el subsidio.

martes, mayo 22, 2018

domingo, mayo 20, 2018

De país desarrollado al subdesarrollo

Australia, más allá de algunos traspiés como tuvieron todos los países hoy desarrollados, sobre todo en las últimas décadas, tuvo una fuerte mejora en la calidad de sus instituciones y se ubica en el puesto 10; por lo que no debería extrañar su alto bienestar económico. La buena noticia para Argentina es que, luego de ser el segundo país del mundo que más cayó en el indicador hasta 2015, ha mejorado 23 lugares para 2017 y podemos seguir avanzando en la reconstrucción de nuestras instituciones.

Si bien se suele responsabilizar a la dirigencia política de semejante debacle de nuestro Estado de Derecho, hay que tener en cuenta que esos políticos surgen de la misma cultura que quienes los votaron, que no fueron extraterrestres, sino argentinos.

(...) la vigencia de la República no es factible si los argentinos no dejamos de asumirnos como súbditos de gobiernos paternalistas de los que esperamos que se hagan cargo de nuestras responsabilidades y de dar soluciones a nuestros problemas; lo que necesariamente implica cederles nuestros derechos. Debemos pasar a asumirnos como ciudadanos maduros que se hacen cargo de sus propias vidas para realizarse como personas, exigiendo a los gobiernos un marco de seguridad jurídica y el pleno respeto de sus derechos de las personas como marco para lograrlo. Esto implica no solamente votar a un candidato cuyas ideas compartimos e informarnos bien sobre su capacidad y honestidad, sino también controlarlo y exigirle que cumpla con sus promesas, bajo el imperio de las leyes y la Constitución Nacional.

Copiado de Argentina, de país desarrollado al subdesarrollo: por qué no somos Australia.