sábado, marzo 25, 2017

Lacras

Hay grandes esfuerzos para imponer en la opinión pública que nada cambió, que la Casa Rosada está llena de ineptos a los que los problemas les quedan grandes. Sin embargo, la desesperación por lograrlo crece junto con el temor de que este gobierno, con el indispensable apoyo ciudadano, sea capaz de empezar a cambiar la matriz prebendaria y corrupta de un país que no tenía destino.

En Muestran sus dientes los anticuerpos del sistema, de Héctor Guyot.

Gasparre sobre Educación

viernes, marzo 24, 2017

Memoria tuerta

Del autor de La Tragedia Educativa

Algo aprenden los chicos, dice Guillermo Jaim Etcheverry, pero son las mañas de la Sociedad más que otra cosa. Esto es un artículo del año 1994. Impresiona lo actual de su contenido...

Lo que los chicos saben es lo que les enseñan sus mayores con el ejemplo. Los más inteligentes son los primeros en aprender que resulta mucho más importante seguir lo que la sociedad enseña implícitamente con sus acciones y a través de sus estructuras de recompensa que lo que predica la escuela en lecciones y discursos de recto comportamiento. La escuela, que puede y debe ejercer una función de liderazgo, está condenada a perder frente a una sociedad que a cada instante deshace prolijamente lo que pretende que la escuela construya.
Nuestra sociedad, que mayoritariamente honra la ambición descontrolada, recompensa la codicia, celebra el materialismo, ostenta impúdicamente la riqueza, tolera la corrupción, cultiva la superficialidad, desprecia el intelecto y adora el poder adquisitivo, pretende luego dirigirse a los jóvenes para convencerlos, con la palabra, de la fuerza del conocimiento, de las bondades de la cultura, la prioridad de la ética y la supremacía del espíritu.

(...)

Si fuéramos serios en nuestra preocupación por la educación pagaríamos razonablemente a los maestros, garantizaríamos su perfeccionamiento, equiparíamos los edificios escolares, extenderíamos los días de clase. Si fuéramos serios pondríamos el dinero donde ponemos nuestra palabra. Los chicos se dan cuenta de que no hacemos nada de esto, es decir de que la educación no nos importa.
No somos serios: abandonamos la escuela pública porque abandonamos a los niños porque abandonamos el futuro, abandonamos el futuro porque abandonamos la democracia, ya que no habrá democracia sin escuela pública, el único igualador social.

Artículo de Guillermo Jaim Etcheverry en La Nación, del 12 de Febrero de 1994.
Transcripto por Santiago Bilinkis aquí.

Una cita de Alberdi

“Los argentinos hemos sido ociosos por derecho y holgazanes legalmente. Se nos alentó a consumir sin producir. Nuestras ciudades capitales son escuelas de vagancia, de quienes se desparraman por el resto del territorio después de haberse educado entre las fiestas, la jarana y la disipación. Nuestro pueblo no carece de alimentos sino de educación y por eso tenemos pauperismo mental. En realidad nuestro pueblo argentino se muere de hambre de instrucción, de sed de saber, de pobreza de conocimientos prácticos y de ignorancia en el arte de hacer bien las cosas. Sobre todo se muere de pereza, es decir de abundancia. Quieren pan sin trabajo, viven del maná del Estado y eso les mantiene desnudos, ignorantes y esclavos de su propia condición. El origen de la riqueza son el trabajo y el capital, ¿qué duda cabe de que la ociosidad es el manantial de la miseria? La ociosidad es el gran enemigo del pueblo en las provincias argentinas. Es preciso marcarla de infamia: ella engendra la miseria y el atraso mental de los cuales surgen los tiranos y la guerra civil que serían imposibles en medio del progreso y la mejora del pueblo”.

Juan Bautista Alberdi en
Sistema Económico y Rentístico de la Confederación Argentina (1854).

Devoradísima

La Argentina debería ser un país desarrollado, pero no lo es. ¿Por qué? Porque tres corporaciones se la fuman en pipa. Hablo de los empresarios prebendarios que le venden a la gente, a precio de oro, lo que afuera se consigue por monedas. Hablo de los que ruegan por más obra pública porque al parecer en la Argentina, sin el dinero de los contribuyentes, no se construye ni un nicho de cementerio. Hablo de los sindicatos, que dicen defender los derechos de los trabajadores y que se comportan como "empresas"; digo empresas entre comillas, porque los sindicalistas, aunque ganan sumas incalculables, no invierten un peso de sus bolsillos y no asumen el menor riesgo. Y hablo, en fin, de los políticos, que con el canto -o para estar a tono con el pasado reciente, con el relato- de la "mejora distributiva", le sustraen a cada trabajador, a través de los impuestos, el equivalente a la mitad de un año de trabajo. La Argentina no vive con estas corporaciones: vive para ellas. Por eso no es un país desarrollado.

Cómo se pasó de granero del mundo a la implosión económica en El Cronista.

miércoles, marzo 22, 2017

Evasión impositiva 4

Es indispensable y urgente una reforma impositiva orientada a reducir el número de impuestos y bajar sus alícuotas. Pero en el caso argentino ello exigirá una disminución del gasto público, ya que el déficit fiscal y el ritmo de endeudamiento son elevados y no sería admisible incrementarlos más. Una reducción de la presión impositiva que recupere la competitividad exige una reforma del Estado que permita reducir el gasto público. Ambos procesos deben desarrollarse simultáneamente.

De Agustín Etchebarne en Impuestos que traban el desarrollo.

Evasión impositiva 3

Pensadores como Lao Tsé o Confucio sabían que los altos impuestos empobrecen los reinos. Entre los economistas modernos, Arthur Laffer ha difundido la tesis de que los altos impuestos generan pobreza. Laffer demostró que a partir de cierto punto la elevación de las alícuotas impositivas termina reduciendo la recaudación. Así que su disminución generaría un aumento de la recaudación basado en un más importante incremento de la producción. Hoy comprobamos que la cosecha argentina de trigo aumentó un 63% en volumen luego de eliminar las retenciones, sin que los productores dejen de pagar otros 95 impuestos. En este caso la respuesta fue inmediata debido a que el ciclo de inversión/producción es corto. En otros sectores la reacción requiere más tiempo, pero se producirá.
De Agustín Etchebarne en Impuestos que traban el desarrollo.

De Agustín Etchebarne en Impuestos que traban el desarrollo.