martes, mayo 03, 2016

El costo oculto de la corrupción 4

Recortar cien legisladores por provincia tal vez hubiera ayudado a acercar a la población a sus representantes, pero no hubiera alterado los números de la macroeconomía. Contrariamente, los indicios de que el costo de la corrupción ha sido enorme son cuantiosos. La Argentina podría haber crecido mucho más, ahorrado muchos fondos al año o alternativamente haber desarrollado una infraestructura de primer nivel internacional. En cambio, nos dedicamos a enterrar billetes, pagar rutas que no construimos y ahuyentar inversores espantados por el pobre respeto de la ley. Si en lo monetario nunca terminamos de aprender del todo las lecciones que nos dejaron la hiperinflación y la hiperrecesión, recién comenzamos a transitar el camino de descubrir y cuantificar la hipercorrupción. Sacar lecciones sólo vendrá después de ello.
Nicolas Dujovne en El costo oculto de la corrupción.

El costo oculto de la corrupción 3

La dolarización de portafolios promedió unos 10.000 millones de dólares al año entre 2007 y 2015. ¿Podrían haber sido esos 2500 millones de dólares hipotéticamente robados parte de esa salida? Es difícil saberlo, pero estamos muy probablemente en presencia de un fenómeno de impacto macroeconómico. La entrada al capital de YPF del Grupo Eskenazi, especialistas ellos en mercados regulados, llevó a que YPF debiera aumentar su pago de dividendos hasta niveles extravagantes -de 2800 millones de dólares, en 2008, y de unos 1200 millones al año, entre 2009 y 2011- para que así el nuevo grupo accionista pudiera pagar el préstamo tomado para comprar "su" participación accionaria en la compañía. Durante ese período, un 25% de la salida de capitales explicado por el giro de utilidades al exterior fue generado por la supuesta entrada de los Eskenazi a YPF. La corrupción también puede afectar el nivel de las reservas internacionales del Banco Central.
Nicolas Dujovne en El costo oculto de la corrupción.

El costo oculto de la corrupción 2

La corrupción daña el crecimiento además por otras vías. Aparte de desalentar la inversión, genera una asignación ineficiente de recursos en la economía. Los políticos deciden mal cómo gastar, puesto que maximizan la corrupción en vez del bienestar general o el crecimiento económico. Si un político descubre que es fácil saquear los fondos públicos haciendo rutas (nótese que hacerlas no es lo mismo que terminarlas), seguramente se dedicará a ese negocio aun cuando tal vez la economía demandase la construcción de puertos o caños de fibra óptica. Así, una represa hidroeléctrica puede ser la número 50 de un ranking de costo-beneficio, pero será preferida a la opción número uno porque previamente los amigos compraron los campos a ser inundados o expropiados. Importar gas pagando sobreprecios siempre será preferido a normalizar los precios internos y bajar la dependencia de las importaciones. Los ejemplos de malas decisiones de política económica que se explican pensándolos como parte de la corrupción son innumerables.
Nicolas Dujovne en El costo oculto de la corrupción.

El costo oculto de la corrupción

La Argentina hoy obtiene un puntaje de 3,2 sobre 10 en el Índice de Transparencia Internacional; ocupa el lugar número 107 sobre 167 países evaluados. El país menos corrupto según este índice es Dinamarca, con una marca de 9,1. Y en la región, Uruguay y Chile son percibidos como los menos corruptos, con puntajes de 7,4 y 7, respectivamente. Por ejemplo, si la Argentina mejorase su índice de transparencia desde el 3,2 de 2015 hasta el 5,24 que obtenía durante el ¡menemismo! en 1995, se ubicaría hoy aproximadamente en la posición 50 del ranking, cerca de Hungría, Croacia o Eslovaquia y su ratio de inversión, en relación con el PBI, podría acercarse al 22% en vez del 17% actual.
Nicolas Dujovne en El costo oculto de la corrupción.

Otro chiste de Tute


De cómo nos destroza el azúcar


Gráfico copiado del artículo "Potential role of sugar (fructose) in the epidemic of hypertension, obesity and the metabolic syndrome, diabetes, kidney disease, and cardiovascular disease". Como se ve, el azúcar nos hace de goma... 

El artículo está disponible aquí.

País de antología

Esto que sigue lo copié del post de BlogBis titulado Despido preventivo. Coincido totalmente, por eso copio el texto completo.
El país es de antología. En estos días los legisladores se vienen esforzando para reinventar la rueda con la ley antidespidos. Como si los patrones echaran a la gente por gusto, por saña y no por necesidad.

Sólo una vez me tocó estar en una posición que implicara la posibilidad de despedir personal, cosa que efectivamente tuve que hacer en por lo menos una decena de oportunidades. Y siempre fue o por cambio de las condiciones de trabajo (reducción de demanda, fin de una actividad) o por incapacidad manifiesta del empleado para el cargo. Incluyendo, en una oportunidad la participación de la despedida en un hecho delictivo. En lo que hago ahora me ha tocado más de una vez pedirle a un empleador que eche a algún empleado, siempre por lo mismo: la evidente incapacidad del tipo (o tipa) para la responsabilidad que le toca. Nunca es lindo.  En cierto sentido la ley argenta se asemeja a una prohibición de aliviar peso en un globo que se viene cayendo. Asegura que todos los tripulantes se manten juntos.

Pero bueno, como los legisladores argentinos probablemente jamás tuvieron un trabajo serio, mucho menos estuvieron en puestos de relevancia en empresas privadas, y no tienen idea lo que cuesta juntar la plata para pagar los sueldos a fin de mes, se empeñan en estas pelotudeces. En la misma línea deberían pensar seriamente una ley que impida el deterioro de la capacidad visual, el envejecimiento, o la muerte de las mascotas.

Extraordinariamente, estas leyes delirantes tienen el efecto fantástico de generar efectos antes de ser sancionadas. Esta mañana me entero que una empresa echó a todo el personal de una sección preventivamente. Les es mejor cerrar todo ahora que ver cómo viene la mano e ir regulando en el futuro.
Genios, genios totales.