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sábado, octubre 12, 2019

Ahorros

“Si se quiere atraer el ahorro, no sólo hay que evitar que aquel que ahorra en Argentina pierda siempre, sino que además es necesario que sea rentable invertir en la economía real e impedir que el Estado intercepte estos ahorros para financiar el déficit fiscal.
Naturalmente, tampoco es bueno destruir la moneda con inflación, si es que se quiere operar con una moneda nacional. Por eso, como norma general, no es bueno tener déficit fiscal y menos aún en argentina donde tantos años de inflación y crisis financiera ha provocado una enorme exportación de ahorro.
Si dicho ahorro se hubiera cuidado e invertido localmente probablemente nuestra economía sería hoy más desarrollada. Pero no hemos sabido cuidar el ahorro de los argentinos y por lo tanto los argentinos hemos decidido ahorrar en otra parte donde el fruto de nuestro trabajo esté más protegido.”

Copiado de ¿Dónde está el ahorro de los argentinos?

domingo, octubre 06, 2019

Pensando a 10 años

Entendiendo que vivimos en un contexto incierto, y que es la incertidumbre lo que paraliza, les propongo en esta nota centrarnos en lo que sí sabemos para la toma de decisiones. Hay veces que no está claro qué hay que hacer, pero sí estamos seguros de lo que no hay que hacer. Para el desarrollo de esta nota me voy a basar en dos conceptos centrales: 1) Si estás sentado en una mesa de negociación y a los diez minutos todavía no te diste cuenta quién se lleva la peor parte, seguramente sos vos. 2) Cuando la decisión es buena, el paso del tiempo te potencia y enriquece a esa decisión. Cuando uno se basa en una mala decisión, el paso del tiempo potencia sus costos y perjuicios.

El futuro ya está aquí. El problema es que está tan mal distribuido que algunos no paran de innovar y otros, como nosotros, todavía están "combatiendo al capital". Piense por un instante que hace diez años no existía WhatsApp. Ni Twitter ni Facebook eran usados como sistemas de comunicación masivos. Instagram ni siquiera había sido pensada, Netflix era una curiosidad y ¿quién hubiese imaginado que una de las empresas de mejor desempeño en 2019 en el mundo iba a ser una cadena de hamburguesas veganas?

El economista catalán Xavier Sala Martin nos enseñó alguna vez a determinar el proceso de generación de valor agregado, detallando cómo se fabrica un celular. Si el dispositivo pesa 135 gramos, Apple o Samsung (o la marca que sea) necesitan: 30 gramos de litio, 27 gramos de plástico, 20 gramos de vidrio, 16 gramos de cobre, 15 de cromo y, en menor cantidad, también aluminio, platino y hasta 2 gramos de oro. La Argentina es proveedora de todo eso, pero se queda con la menor tajada de ese negocio. Si usted analiza el balance de Apple o Samsung, notará que todo el costo de esa materia prima necesaria para su fabricación es de US$3. Surge simplemente de multiplicar cada materia prima por su valor de mercado.

Ahora, si le sumo los salarios para ensamblarlo, publicitarlo, empaquetarlo y distribuirlo, más las correspondientes acciones de marketing y servicio postventa, el costo para la empresa es de US$100 más. Por lo tanto, el costo de fabricación total es de US$103 por celular. El valor promedio de mercado es de unos US$700. ¿Qué representa a los US$597 restantes? Conocimiento, investigación y desarrollo. Su hijo o nieto no es un genio por como maneja el celular o el iPad, el genio es el ingeniero de Apple que logra que sea tan fácil de utilizar para su hijo, nieto o abuelo.

¿Usted todavía cree que la Argentina es un país rico? Piense que solo representamos US$3 en esa escala de valor aportando las materias primas. Los empleados (por lo general del Sudeste Asiático, sin muchas protecciones sociales) otros US$5. Pero los que aportan el conocimiento se reparten los otros US$692. ¿Por qué? Porque si yo junto el litio más el plástico, más el cobre, el vidrio y el oro, no voy a poder mandar un WhatsApp, ni pasar esta nota a un amigo, ni usted podrá compartirla en Twitter o en otra red. Simplemente por eso vale más el conocimiento. La tierra no te convierte en rico. Rico es quien encuentra el método de producir algo rentable en ese lugar, algo que la gente necesite.

La tierra, la producción de soja, de maíz o de petróleo es limitada, es un recurso agotable. Las ideas y el conocimiento no. Para demostrarlo en valores de mercado, si hubiese invertido hace diez años US$10.000 divididos en Netflix, Facebook, Google, Nintendo y Amazon, hoy tendría cerca de unos US$600.000. Es más, si doce años atrás, cuando nacía bursátilmente Mercado Libre, invertía US$10.000 en sus acciones, hoy tendría US$150.000. Pero si ese día optaba por YPF (eso que todavía no tenía Vaca Muerta), hoy tendría US$5000.

Los futuros países ricos piensan en lo que no existe hoy y qué será necesario en 10 años. Los eternos países pobres pensamos que el resto del mundo conspira contra nosotros. Pero no quiero lamentarme por ello, sino analizar algunas alternativas de inversión pensando en el futuro.

Puede ser el momento, porque sabemos que, cuando sacuden el árbol, te dan la oportunidad de recolectar los frutos más fácilmente. Así se deberían pensar las inversiones. Como dice un amigo: "Comprar cuando esa inversión o trade duele". Son los momentos en los que se gana. Cuando las cosas ya son obvias y seguras, ya no tienen rentabilidad, precisamente porque tienen bajo riesgo.

Empecemos por lo que sabemos que no hay que hacer, dónde no invertir, siguiendo los consejos de mi bobe Ana.

1. Aprendimos que, de corto plazo, te pueden subsidiar la compra de autos, la energía, el transporte y la nafta. Es más, son medidas que incentivan la demanda, pero si no hay inversión a largo plazo para brindar ese servicio, para aumentar la oferta, ese subsidio se transforma en un sacrificio para los contribuyentes. Si necesita subsidio, no es negocio para nosotros, solo lo es para el que tiene un buen contacto con quien otorga ese subsidio. Ana, mi bobe, decía: "Ingale, antes de hacer un negocio, fíjese de no necesitar favores de un tercero para hacerlo, sino con el tiempo ese tercero es más relevante que usted". (Mi abuela me hablaba de usted e ingale representaba "querido" en idish).

2. Sabemos que no es negocio lo extremadamente regulado. También aprendimos que, de corto plazo, pueden poner precios máximos en el supermercado, a las tasas de interés o al valor del dólar, pero se elimina la competencia dejando solo en pie al que pueda soportarlo, al más fuerte. El supermercado se nutre de proveedores. El banco usa dinero de ahorristas. Por eso, al que están congelando es al productor o al proveedor o al ahorrista, por ende, lo están desalentando a producir o ahorrar más. Sin ahorristas no hay crédito; sin crédito solo crece el que ya tiene dinero, aumentando la desigualdad y, con ello, dejándonos sin movilidad social. Mi bobe decía: "Ingale, antes de hacer un negocio, fíjese que la mercadería que usted vende tiene que rotar más rápido que el plazo del crédito. Siempre el plazo de descuento de un cheque tiene que ser más largo que el plazo de cobranza de la venta, si no lo van a fundir los intereses".

3. Tampoco es negocio algo que se genera con demanda artificial. Una vez, para ejemplificarlo, me contaron un cuento: "La historia de un panel de vidrio roto en una panadería". Algunas personas opinan que romper la vidriera de una panadería es un beneficio social, porque la ventana rota proporcionará empleo para un vidriero. El vidriero, con lo que gana, lo gasta en el almacén, y el almacenero en el quiosco, el quiosquero en un jardinero y así se dinamiza la demanda.

Sin embargo, veamos ahora las cosas desde el punto de vista del panadero. Él tendrá que postergar consumo para reponer el vidrio roto. Tal vez él estaba planeando gastar en un traje nuevo. Por lo tanto, no tiene traje nuevo y solo tiene una ventana de reemplazo y el sastre se quedó sin trabajo y ya no contrata al jardinero. En ese acto de destrucción, la ganancia del negocio del vidriero es la pérdida del sastre: solo se produjo una transferencia de riqueza entre pobres. La dificultad es que el público verá la nueva ventana, pero nunca verá el nuevo traje, porque nunca se hará. Ana, mi bobe, decía: "Ingale, antes de emprender un negocio trate de no afectar a nadie, que su lucro no sea la ruina de otro. La vida es una calesita y usted nunca sabrá de qué lado va a estar".

Entonces, ¿qué rubro me queda, dónde invierto? Cierro la nota como la empecé, pensemos a diez años. Para mí, los ciudadanos del mundo pudiente van a gastar cada vez más dinero en educación (porque entienden que el conocimiento es la llave de la riqueza futura) y en entretenimiento (vale más una entrada a un recital o un gran show deportivo que un celular). Gastan más en encordados que en raquetas, en cartuchos que en impresoras, en nuevas apps que en aparatos; o sea, se gasta más en servicios que en productos. Me decían el otro día que el mayor competidor de Nike es Netflix o la PlayStation.

La tecnología ayuda a maximizar los tiempos, dejando más espacio para viajar, jugar y hacer deportes, actividades centrales para las nuevas generaciones. También se invierte más dinero en lucir más jóvenes y saludables, o sea, biotecnología. Ya sobre-comunicados, buscarán prolongar como puedan su estándar de bienestar. Las empresas que más se capitalizaron en el mundo los últimos años tienen que ver con el mundo vegano, redes de comunicación y redes de comercialización (Amazon, Mercado Libre). El mundo pasó de "mi hijo el doctor" a "mi hijo el programador o influencer". Aquí todavía creemos que la culpa de nuestro subdesarrollo es del que aporta capital, del que nos presta o del que arriesga su capital emprendiendo solo por buscar un mejor estándar de vida.

Copiado de Buenos y malos negocios para los próximos 10 años.

lunes, septiembre 30, 2019

Una cita de Rothbard

"La mejor manera de ayudar a los pobres es reducir los impuestos y permitir que el ahorro, la inversión y la creación de empleos continúen sin obstáculos"

— Murray Rothbard

domingo, septiembre 22, 2019

Soja

La Argentina corporativa vive de la soja desde el gobierno de Duhalde. En realidad, más que ser una bendición, fue una desgracia. El aumento del precio de venta sólo quedó parcialmente en mano de los productores.La mayor parte pasó a manos del estado, esto es, de la casta política. 

Ese aumento de ingresos abruptos para el estado permitió subir el costo estatal del 25% del PBI (valores reinantes durante los gobiernos de Menem, De la Rúa y Duhalde) a 44% a 46%.

Para poder extraer ese dinero de las arcas públicas los políticos aplicaron tres mecanismos: suministros públicos, obra pública y empleo público fraguado.

El problema se dio cuando el precio de la soja volvió a bajar. Porque quedó un “gasto público” acorde a una soja de U$S 400 la tonelada con un precio de mercado inferior. 

Como los políticos se negaron a volver al nivel de gastos previo, entonces simplemente emitieron, aumentaron los impuestos y nos endeudaron. 

Al punto actual en que Macri colapsó la economía con adelantos impositivos, cargas públicas (formularios) de AFIP y tasas de intereses que hacen que las grandes empresas se sienten sobre sus saldos bancarios, pedaleen a los proveedores (en su mayoría PyMes y profesionales autónomos) y, básicamente, hagan quebrar a decenas de miles de empresarios y cientos de miles de familias.

Copiado de Soja.

Inversiones: o del ahorro o de deuda

La Argentina necesita inversión. Lo escuchamos hasta el cansancio. Y existe una identidad entre inversión y ahorro. Para invertir, el dinero que no sale de ahorro interno viene de afuera: deuda. Y como el ahorro interno se cae una y otra vez, deuda.

Ese ahorro que no hacemos es, por ejemplo, ir armando "un canuto" para la jubilación. Cuando sobra un mango, ver en qué invertirlo y no salir a gastarlo porque mañana no vale nada. En una simplificación, ese ahorro que da algún interés en un banco, un título público, una acción, un fondo común, sirve para fondear alguna inversión. Del otro lado, es un préstamo para que algo funcione: una empresa que se crea o se amplia, un camino que se construye.

En los últimos años hubo, nuevamente, un intento por ampliar la educación financiera. Esta vez fue desde el Banco Central. En el sitio web del BCRA todavía están publicados los primeros documentos de esa iniciativa.

No es una idea nueva: en 1915, el entonces presidente Victorino de la Plaza promovió la Caja Nacional de Ahorro Postal. Fue un intento por educar a los chicos en el ahorro: juntaban estampillas que pegaban en una libreta y que sellaban por el valor equivalente como certificado de depósito, para retirarlo cuando fueran mayores. Devaluaciones mediante, a la mayoría no le quedó más que la libreta como un recuerdo.

Copiado de Adiós otra vez, educación financiera.

domingo, septiembre 08, 2019

El miedo mata a la razón

Me gusta mucho una reflexión del escritor Mario Vargas Llosa y creo que sirve para reflejar cómo puede estar el ánimo de un inversor en estos días: "La historia no es lo que pasó, sino lo que uno recuerda que pasó".

La expresión bien puede aplicarse al mundo de las finanzas. Para la mayoría de los argentinos, el período de 2001/ 2002 fue un drama, un tiempo en el que pasaban sus días golpeando la puerta de los bancos para reclamar que les devolvieran sus ahorros de toda la vida. Muchos también usaban parte de su tiempo para pedir que les pagaran los bonos en los que habían invertido dinero. Para algunos, sin embargo, esa crisis fue un momento de gloria, en el que les pesificaron sus deudas o les licuaron parte de sus pasivos; muchos otros, a su vez, compraron activos pagando valores increíblemente bajos, como metros cuadrados de propiedades o participaciones en empresas a valores de un alfajor. Es mentira que una crisis es una oportunidad. Una crisis es una crisis para la mayoría y una oportunidad para pocos.

Un inversor que compró un bono pagando el 100% de su valor se pone seguramente muy nervioso si le hablan de una quita. Sin embargo, si a quien adquirió el bono a solo el 40% de su valor le ofrecen una quita del 20% (o sea, le pagan el 80%), festeja y abraza al reestructurador.

Estos son tiempos de incertidumbre en nuestro país. Pero pase lo que pase en materia política, la mayoría de nosotros vamos a tener que buscar el camino, el negocio, la oportunidad que nos ponga competitivos para generar los recursos necesarios para mantenernos.

Intentaré, en esta nota, buscar la vuelta para analizar la gran incertidumbre y el miedo generados por lo que se vive en estos momentos.

Primer comentario: Zygmunt Bauman, en su libro Miedo líquido, expresaba que "nuestros miedos son cien veces mayores a los peligros que realmente corremos".

Los datos y los miedos

¿Cómo le explico, amable lector, que un país que tuvo doce meses consecutivos de superávit comercial sufre una corrida cambiaria? El motivo es simple: el miedo mata a la razón.

¿Cómo le explico, amable lector, que en un país que -como ninguno en el mundo- dispone de un 64% de los depósitos en moneda estadounidense garantizado con dólares cash (porque las reservas correspondientes a esos ahorros son de quienes los depositaron y no del Banco Central) y tiene el 36% restante prestado solamente a exportadores de primer nivel, tenga un nivel de retiro increíble de sus depósitos? Nuevamente, la razón es simple: el miedo mata a la razón.

Tampoco tiene otra explicación, amable lector, el hecho de que estemos hablando de "default" en un país que tiene una deuda de 310.000 millones de dólares, cuando la realidad indica que, según los acreedores, la composición de esos compromisos es la siguiente: un tercio está dentro del propio Estado (son activos financieros en poder de diferentes organismos que siempre renuevan sus tenencias), un 20% tiene como acreedor al Fondo Monetario Internacional (que siempre negocia sus vencimientos) y, finalmente, solo 150.000 millones de dólares corresponden a inversores privados (los bonistas). El valor de mercado de esa deuda es de 40% de su valor nominal; o sea que la deuda en manos de ahorristas particulares representa, por precio, menos de 60.000 millones de dólares. Sin embargo, en lugar de hablar de recomprarla, estamos hablando de "default". ¿Por qué? Simple: el miedo mata a la razón.

¿Cómo le explico, amable lector, que empresas como YPF, Telecom, Ternium, los principales bancos argentinos, Aluar, Molinos, en verdad casi todas las compañías que componen gran parte del producto bruto de la Argentina valen la mitad de lo que valían hace 20 años, estando 20 veces más capitalizadas y ganando dinero? Es como si castigáramos al inversor de largo plazo, que es el que proporciona estabilidad, y premiáramos al de corto plazo, que es el que provoca volatilidad.

Si vemos los comportamientos y lo que hoy está ocurriendo, parece que tenemos más exceso de pasado que visión de futuro. Tomamos las decisiones mirando para atrás y no para adelante. Volvemos a lo mismo. Y esto es, simplemente, porque el miedo mata a la razón.

Tim Hardford decía que si se quiere saber cómo está una ciudad, un barrio o un country en materia de seguridad, de higiene o de infraestructura, no hay que preguntarles a los vecinos, porque siempre van a exagerar en sus visiones. Para tener información, alcanza con preguntar los precios del metro cuadrado. Para saber cuál es la realidad de un club o de un barrio privado, vale preguntar cuánto vale una casa: eso dato va a permitir saber si hay más gente queriendo entrar o más gente queriendo salir. Y esas intenciones se dan por algún motivo. Los precios bajos hablan de nosotros y de nuestra confianza y reputación.

Si usted entiende, como entiendo yo, que los precios son un idioma, y si alguna vez navegó por el mundo financiero, sabrá muy bien lo que significa tener un alto riesgo país o un dólar que solo se controla con altas tasas o con control de cambios. Las tasas altas no son una política de Estado: es el costo que se tiene que pagar por la desconfianza que inspira una moneda o un emisor. El riesgo país y el valor de nuestra moneda hablan de nuestra reputación, no de si se gana o se pierde dinero.

No quiero detenerme en hacer una catarsis. Lo invito, en cambio, a que razonemos juntos. Si usted cree que las empresas no valen nada, entonces cualquier precio es una oportunidad de venta. Si usted cree, como creo yo, que no hay sociedad sin bancos, sin empresas que se dediquen a la construcción, sin firmas que sean proveedoras de esas constructoras, o sin vendedores de energía o vendedores de comida, entonces se abre un abanico de oportunidades a precios no muchas veces visto. Las empresas hoy pueden valer menos, pero si se mira la historia se verá que están más cerca de su piso que de su techo.

Si usted cree que la Argentina es inviable, no lo dude: no ahorre aquí. Si usted cree, como yo, que vale arriesgar una porción de su capital, a precios como los actuales, en un país sin altos riesgos climáticos, sin conflictos étnicos ni religiosos, sin Brexit, sin guerras con países vecinos, puede empezar a preparase para un vuelo turbulento pero quizás muy redituable.

Decisiones en cascada

Por último y para fundamentar mi posición, me permito referirme a un viejo cuento que demuestra que las decisiones se toman en cascada: si todos venden, te dan ganas de vender y si todos compran, te dan ganas de comprar. Va el cuento:

En una calle hay dos bares vacíos de similares características y llega un potencial cliente que se decide por uno de ellos sin ninguna razón especial, simplemente porque no puede entrar en los dos a la vez. Al llegar un segundo cliente, ve que en uno de los bares hay una persona y que el otro está vacío, por lo que entra en el que ya hay una persona pensando que habrá elegido ese bar por algo, incluso para no estar solo. El tercer cliente sigue el mismo razonamiento y piensa que los dos primeros habrán tomado su decisión por alguna razón sólida y se fía de su criterio. Al cabo de un rato, uno de los bares está lleno y el otro sigue vacío, ya que para los sucesivos clientes cada vez está más claro que no puede ser casualidad que todos los clientes estén en uno de los locales y que en el otro no haya nadie.

La elección del primer cliente, que fue totalmente al azar, determinó las posteriores decisiones de todos los demás, que no se pararon a comparar los precios, los servicios o los productos de cada uno de los bares, simplemente porque pensaron que otros ya lo habían hecho antes por ellos.

Este es un ejemplo de algo que, en la economía real, puede arruinar a unos y enriquecer a otros. En el mercado financiero hemos visto muchas veces este tipo de casos. Nunca hay que olvidar que los mercados no son justos: valúan con el estómago y no con la cabeza.

Para concluir: como suelo decir, el miedo mata al fundamento, mientras que el fundamento justifica la codicia y la codicia vence al miedo. Y así se genera el crónico ciclo de los mercados.

Que tenga una buena semana.

Copiado de El miedo mata a la razón y eso explica lo que pasa estos días.

lunes, agosto 19, 2019

Carne uruguaya a China

“Este año, Uruguay está batiendo su récord histórico de importación de carne de vaca para satisfacer al mercado interno, todo un cambio de coyuntura para uno de los principales productores mundiales, promovido por la subida constante de las exportaciones a un comprador voraz: China. Según datos oficiales, el pasado mes de julio llegaron al país sudamericano, una de las mecas mundiales del asado, 3.000 toneladas de carne bovina procedentes de Brasil, y en menor medida, de Paraguay y Argentina, Mientras, desde sus puertos salían miles de toneladas de producto local de alta calidad con destino a China y otros tantos países. La trazablilidad del ganado y la alimentación de las vacas, solo con pasturas, sin harinas de engorde u hormonas, ha permitido a la carne uruguaya posicionarse en el segmento de alta calidad en el mundo. En paralelo, la fiebre porcina ha disparado la demanda.
La situación es "inédita", según reconocen desde el Instituto Nacional de Carnes, en un país de poco más de tres millones de habitantes y 13 millones de vacas. Los precios están ahí para explicar el fenómeno: en Río Grande do Sul (Brasil) el kilo de novillo cotiza a 2,65 dólares (2,39 euros) -ayudado, en parte por la depreciación del real en los últimos años-, en Paraguay se paga a 2,60 dólares y en Uruguay ronda los cuatro dólares, según datos de Mercopress.”

Copiado de El consumidor chino arrasa con el asado uruguayo.

domingo, agosto 11, 2019

El libro que anticipa un futuro argentino

El ex canciller de Brasil Rubens Ricupero, figura venerada en Itamaraty, en su libro A diplomacia na construção do Brasil. 1750-2016, explicó que la esclavitud fue abolida recién en 1888 (a las 13 del 13 de marzo) no por voluntad de la elite nacional sino por presión de Inglaterra, que en 1834 la había abolido en todas sus colonias y exigía lo mismo al imperio portugués, con el que ya había negociado territorio en India y China, porque para mediados del siglo XIX ya la Revolución Industrial había modificado la participación del trabajo en la producción. Además, la población negra en Brasil era mayoría a diferencia de los Estados Unidos, donde era minoría.

Quizá lo mismo termine pasando en este siglo XXI con las elites del Mercosur, incluyendo a Argentina ahora: que tengan que modernizarse no por voluntad sino por imposición desde el exterior, por acuerdos como el firmado con la Unión Europea. También al revés, lo mismo puede suceder en Europa con determinados sectores como el agrícola, e indirectamente de eso se trata la última novela –titulada Serotonina– del escritor francés contemporáneo más famoso, Michel Houellebecq –como Borges, frustrado candidato al Nobel–, a quien recientemente Macron otorgó la Legión de Honor.

“Usted es visceralmente antieuropeo, yo soy el más europeo de los presidentes franceses. Lo acusan de ser reaccionario, misógino, islamófobo, mientras que yo lucho por el progresismo, los derechos de las mujeres y el rechazo de las discriminaciones”, le dijo Macron durante la ceremonia. Y el libro Serotonina refleja el pesimismo existencial de Houellebecq: la trama está ambientada en una Francia del siglo XXI avanzado, destruida y decadente porque acuerdos como el del Mercosur con la Unión Europea hicieron quebrar a todos los agricultores franceses.

El personaje de la novela de Houellebeqc es un ingeniero agrónomo que decide renunciar a su trabajo de 15 años en el Ministerio de Agricultura de Francia, luego de intentar proponer medidas de protección a los productores de su país y aceptar un puesto de consejero agrónomo en la embajada argentina en París. “Las exportaciones agrícolas argentinas se multiplicaban literalmente desde hacía algunos años en todos los sectores –comenta el personaje para sus adentros–, y eso no era todo, los expertos estimaban que Argentina, con una población de cuarenta y cuatro millones de habitantes, podría eventualmente alimentar a seiscientos millones de personas, y el nuevo gobierno, con su política de devaluación del peso, lo había entendido muy bien, esos cabrones iban a inundar literalmente Europa con sus productos, además no tenían ninguna legislación restrictiva sobre los transgénicos”.

Una protesta armada de la Confederación Campesina y de la Coordinación Rural no logra detener la inundación de alimentos argentinos. Y socavado el futuro de la agronomía francesa, junto con otros problemas personales, el ingeniero agrónomo entra en una profunda depresión que trata con un antidepresivo de última generación que segrega serotonina sin tener los efectos secundarios de los actuales antidepresivos, pero le produce otros relacionados con la inhibición de la libido que no precisan ser spoileados para esta columna, cuyo fin es geopolítico.

Houellebecq, quien trabajó en el Ministerio de Agricultura en su juventud y esos conocimientos le sirvieron para imaginar las condiciones de posibilidad del mundo por venir de su novela, se hizo famoso también anticipando el futuro, primero con su libro Plataforma, sobre un megaatentado islamista, publicado un mes antes del 11 de septiembre de 2001, y años después con su libro Sumisión, en el que narra una Francia gobernada por un islamista, impreso pocos días antes del ataque terrorista contra el semanario satírico Charlie Hebdo en enero de 2015.

En este caso, los parecidos con la realidad son los huevazos que Macron recibió al concurrir a la mayor exposición rural de Francia por su política de reducir los subsidios agrícolas y lo anticipatorio, por el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, dado que Serotonina fue escrito el año pasado.

Otras paradojas del destino donde es difícil distinguir quién imita a quién entre la realidad y la ficción las produce el Brexit, porque a los habitantes de las islas Malvinas podría llegar a convenirles pedir la soberanía argentina ya que el 94% de sus exportaciones va a la Unión Europea y, en un cruce simultáneo de la fortuna, Inglaterra saldría de ella y Argentina ingresaría con un tratado.

En cualquier caso, resulta interesante reflexionar en un fin de semana electoral como el actual sobre geopolítica y cuánto del futuro de los países no es decidido por los políticos que se eligen para gobernarlos en cada momento de la historia.

Copiado de El libro que anticipa un futuro argentino.

domingo, julio 21, 2019

Locke, Hume y Smith

El liberalismo es el sistema éticopolítico que resulta de la aceptación de las ideas de John Locke, David Hume y Adam Smith que se instauraron por primera vez en la historia los Founding Fathers en Estados Unidos bajo la denominación del Rule of Law.

Esas ideas fueron en primer término el reconocimiento de la naturaleza humana y consecuentemente la necesidad de limitar el poder político. En segundo término el reconocimiento de los derechos individuales: a la vida, la libertad, la propiedad yel derecho del hombre a la búsqueda de la felicidad. Y finalmente la mano invisible de Adam Smith que implica el reconocimiento que el individuo en la persecusión de su interés hace más beneficio a la sociedad que los que pretenden actuar por el bien público.

Copiado de Los tontos y los vivos sostienen la amenaza pertinaz de la izquierda.

Capitalismo real vs socialismo ideal

Axel Kaiser defendiendo a la Libertad en el debate Capitalismo real vs socialismo ideal.

jueves, julio 18, 2019

Suiza, la libre

“Un secreto muy bien guardado son las pymes suizas, que son el 99% de las 330.000 empresas que emplean menos de 250 trabajadores. Algo interesante que las pymes suizas son internacionales, ya que el mercado doméstico es muy pequeño para tener economías de escala. El acceso a la Unión Europea ha permitido las Pymes suizas un mejor desarrollo.

Las grandes compañías suizas son multinacionales, como Nestlé, Glencore, Novartis, las cuales han permitido un enorme crecimiento en los países donde se instalan.

Una razón fundamental de la prosperidad suiza se debe a su elevado nivel de libertad económica. Así, la llamada Confederación Helvética está clasificada en el Índice de Libertad Económica del Fraser Institute en el 4to lugar mundial y 1ro en Europa. Es decir, Suiza es una economía muy abierta, competitiva. 

Suiza tiene un estado benefactor limitado: las personas no se quedan mucho tiempo recibiendo ayudas del estado benefactor, ya que se reintegran rápidamente al mercado de trabajo. Al respecto, fue muy llamativo el aplastante rechazo de los ciudadanos suizos a establecer un “nuevo contrato social” en 2016, no aceptando recibir cada ciudadano una renta básica universal de 2.500 euros al mes a cambio de… nada. Así, ocho de cada 10 suizos rechazaron la propuesta, lo que habla enormemente del compromiso suizo con el libre mercado y la competitividad.”

Copiado de El libre mercado a ultranza de Suiza.

domingo, julio 14, 2019

Comercio

La lógica del comercio es que se trata de una tecnología de transformación superior. Cada uno se especializa en lo que hace mejor, las vende al mundo y a través de eso genera recursos para importar lo que otros hacen de manera más eficiente y así logro consumir más. Simple como eso.

— Gabriel Sánchez

La carta a favor del acuerdo

El histórico acuerdo comercial de la Unión Europea y Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) alcanzado este viernes atravesó la semana pasada su enésimo momento crítico que estuvo a punto de desbaratar, otra vez, casi 20 años de contactos diplomáticos y regateos económicos. El presidente francés, Emmanuel Macron, lanzaba una ofensiva para evitar que Bruselas rematase el acuerdo, aduciendo su potencial impacto en el sector agrícola.

La misiva de Macron al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker llegaba en un momento muy delicado. Brasil, con un Bolsonaro reacio al multilateralismo al frente, había advertido que si las negociaciones descarrilaban de nuevo sería el fin definitivo del ambicioso acuerdo transatlántico. Las alarmas rojas se encendieron en Bruselas y, sobre todo, en Madrid.

La carta de Francia y otros tres países para intentar frenar el acuerdo fue la espoleta que provocó la reacción de España. En cuestión de horas, y aprovechando que los 28 presidentes de gobierno estaban reunidos en Bruselas para la cumbre de la semana pasada, el equipo del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, organizó la contraofensiva. En tiempo récord se organizó una carta a favor de un acuerdo que, más allá del posible impacto en ciertos sectores, supone la apertura para las empresas europeas de un mercado de 260 millones de consumidores

“El presidente del Gobierno estaba dispuesto incluso a firmar la carta en solitario para no perder la oportunidad histórica de cerrar el acuerdo con Mercosur”, recuerda José Manuel Albares, secretario general de Asuntos Internacionales, UE, G-20 y Seguridad Global. Pero los contactos con otras delegaciones dieron rápidamente su fruto. La incorporación de la canciller Angela Merkel, y del primer ministro holandés, Mark Rutte, y el primer ministro sueco, Stefan Löfven, añadía un gran peso político y económico a la misiva. La firma del primer ministro portugués, António Costa, completaba el eje ibérico imprescindible para un acuerdo que involucra a Argentina y Brasil. Y la incorporación de países del Este, como Lituania o República Checa, mostraba la dimensión continental del acuerdo comercial.

Tras el éxito de la carta, con firma manuscrita incluida sobre la marcha de los siete líderes europeos que la suscribieron, Sánchez asumió el liderazgo del último impulso político a las negociaciones, gestionado en Osaka (Japón) durante la cumbre del G-20 de este viernes. “La gran noticia del acuerdo nos ha llegado a las dos de la mañana de aquí”, relata por teléfono Albares desde la ciudad japonesa.

En la recta final en el país nipón, España esgrimía ante el resto de líderes europeos dos argumentos para rematar el acuerdo, señala Albares. “Un argumento político, a favor de enviar una clara y rotunda señal favorable al multilateralismo y el libre comercio en un momento en que se cuestiona a nivel mundial”. Y el otro, económico. “Hemos insistido en la necesidad de analizar las consecuencias beneficiosas del acuerdo desde un punto de vista global, no por el posible impacto muy concreto en algún tipo de producto”, añade el Secretario General de Asuntos Internacionales y mano derecha de Sánchez en negociaciones como las de la UE y el G-20.

Albares recuerda que el acuerdo supondrá para las empresas europeas un ahorro de 4.000 millones de euros en aranceles al año. “Y por cada 1.000 millones de más en exportaciones se calcula que se crearán 14.000 puestos de trabajo”, remata Albares.

El protagonismo español en la recta final ha permitido al Gobierno reivindicarse ante los líderes latinoamericanos presentes en Osaka como la referencia para los contactos con Europa. Y a nivel interno del club europeo, ha enviado una señal que no ha pasado desapercibida en casi ninguna capital europea. España, en algunos asuntos, se alinea con Macron. Pero en otros, no duda en alinearse con Merkel. Una forma de relacionarse con la pareja franco-alemana que se adapta a los tiempos de una Unión Europea donde las geometrías son más variables que nunca. En este caso, el resultado ha sido un acuerdo comercial perseguido sin éxito durante 20 años.

Copiado de España dio el último acelerón al acuerdo con Mercosur.

Tucumán y la inserción inteligente

Una PyME tucumana produce y exporta granos y legumbres a más de 20 países, entre los que se destacan Italia, España, Francia y Portugal. Un ingeniero tucumano creó una bicicleta para rehabilitar y transportar a personas con parálisis cerebral o patologías que afecten su motricidad, que ya exporta a varios países de Europa. Otra PyME procesa, industrializa y exporta limones a la Unión Europea. Otra empresa tucumana exporta software de control de gestión y fue acelerada en España.

Las empresas tucumanas exportan valor agregado y talento al mundo. El año pasado, 300 empresas de la provincia exportaron US$ 1.075 millones, 30% más que en 2015. De ellas, 82 exportan a países de la Unión Europea, que es el principal destino de exportación tucumano, productos como limones, jugos y aceites esenciales de limón, pellets de soja, cajas de cambio, arándanos, azúcar, tabaco y garbanzos, por mencionar solo algunos de los más representativos.

En estos tres años y medio se han hecho avances muy importantes desde el Estado para que las exportaciones argentinas sean más competitivas. Por ejemplo, con una inversión de $760 millones se hicieron obras en el aeropuerto Benjamín Matienzo, que permitieron duplicar la carga transportada. La provincia también se benefició con la renovación del Ferrocarril Belgrano Cargas, que transporta mercadería desde las provincias del norte argentino hacia los principales puertos del país. Se abrieron mercados para productos como limones y arándanos; y se redujeron impuestos, como la reciente disposición de reducir las retenciones a las exportaciones de economías regionales de $4 a $3 pesos por dólar (beneficia, por ejemplo, a la producción de limones), y el adelanto para las economías regionales del mínimo no imponible para el pago de contribuciones patronales, previsto en la reforma tributaria integral.

Con el acuerdo Mercosur-Unión Europea comienza una nueva etapa. Es un acuerdo histórico para nuestro país, cambia el destino de todo el Mercosur y fortalece el crecimiento de la región. También renueva el impulso exportador de la provincia, creando oportunidades para cientos de empresas tucumanas que ahora tendrán acceso preferencial a un mercado de más de 800 millones de habitantes.

La inserción inteligente al mundo no es un concepto abstracto, es una realidad: es el camino para que una empresa crezca a largo plazo, pueda innovar y generar empleo de calidad. También es una vía para convertir a la Argentina en una economía moderna y desarrollada, que crece sobre bases firmes. Por eso, desde hace más de 3 años la política productiva está al servicio de una mayor integración del país en el comercio internacional.

La estrategia de inserción inteligente al mundo del presidente Macri marcó un punto de inflexión en la agenda productiva de Argentina, que implica seguir trabajando para aumentar la competitividad, abriendo mercados, mejorando la infraestructura para reducir costos logísticos, simplificando trámites para eliminar burocracia, acompañando a los exportadores con un ecosistema de apoyo como el que ofrecemos desde la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional: Hubs Logísticos, programas de internacionalización, la plataforma BuyArgentina.gob.ar que conecta a empresas exportadoras con compradores y oportunidades comerciales de todo el mundo, herramientas para vender en el exterior vía e-commerce, acciones de promoción tradicionales y no tradicionales, o Exporta Simple, una plataforma online para exportar a cualquier país, hasta 300 kilos o US$ 15.000 sin trámites, sin recurrir a especialistas en comercio y logística ni registrarse como exportador.

El desafío exportador nos pide ser la mejor versión de nosotros mismos, y para eso las empresas tienen que aprovechar todas las herramientas disponibles. Al abrir mercados de exportación, generar previsibilidad sobre la competencia y establecer plazos extendidos, el Acuerdo Mercosur-Unión Europea es un incentivo para acelerar nuestro camino hacia una mayor competitividad, y eso requiere que las empresas se capaciten, innoven, inviertan, y ganen en tecnología y escala.

Tucumán tiene una gran energía productiva; es fundamental potenciar su perfil exportador acompañando las empresas de la provincia para desplegar el horizonte extraordinario de crecimiento que tienen por delante.

Copiado de Tucumán y la inserción inteligente en el mundo.

Jair 9

-También lo criticaron por reflotar la posibilidad de una moneda única en el Mercosur. ¿Volverá a tratar el tema en Santa Fe?
-Esa propuesta, esa posibilidad en estudio, no nació conmigo. Ya en el 1999 existía. El ministro de Economía (Paulo Guedes) irá conmigo a Santa Fe, podemos dar un paso más en este sentido. Me criticaron en Brasil diciendo que era mucho mejor para Argentina que para Brasil. Pero si estamos en un casamiento, en un casamiento todo el mundo pierde o gana. A veces a la hora del fútbol vos querés ver el partido de Independiente o de Racing (risas) y tu esposa quiere ir al shopping. Pasa eso. Todo el mundo pierde o gana, pero el producto final es ventajoso. Este casamiento, Macri y yo, un casamiento hétero (risas), es muy bienvenido para nuestros pueblos.

Copiado de Jair Bolsonaro, presidente de Brasil: “No quiero que Argentina siga la línea de Venezuela, por eso apoyo la reelección de Macri”.

Jair 7

-Esta semana vuelve a Argentina, a Santa Fe, para la cumbre del Mercosur. ¿Qué viene para el bloque después del acuerdo con la Unión Europea?
-Habrá una celebración, si, por el acuerdo, pero vamos también a trazar nuevas estrategias. Estará el presidente de Uruguay también, que es un poquito más de izquierda, pero Uruguay está siendo muy beneficiado en este acuerdo, y nuestro entendimiento, independientemente de la ideología de Uruguay, es que traerá beneficios y bienestar para nuestros pueblos. Será un encuentro fantástico, con toda seguridad nuestros asesores de Itamaraty nos orientarán sobre cómo podremos hacer acuerdos semejantes al de la Unión Europea con otros países u otros bloques.

Copiado de Jair Bolsonaro, presidente de Brasil: “No quiero que Argentina siga la línea de Venezuela, por eso apoyo la reelección de Macri”.

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-Su gobierno quiere implementar reformas rápido. Empezó a tratar la jubilatoria, seguirá la tributaria, toma medidas de desburocratización. El presidente Macri buscó desde el inicio de su mandato cambios más graduales. ¿Le daría algún consejo para avanzar en las reformas?
-Por lo que sé Macri es un empresario. Él entiende mucho más de economía que yo. Tal vez lo que faltó en el pasado haya sido hacer unas reformas más profundas. Ahora lo que veo que está en juego en Argentina y estaba en Brasil hasta el fin del año pasado es la libertad y la democracia. Creo que la economía irá mejorando vía Mercosur y ese profundo entendimiento (con la Unión Europea). Yo creo que Argentina tiene todo para despegar con la reelección de Macri. Sé que no debemos interferir en otros países, pero si vuelve la gente de Cristina Kirchner, muy vinculada con Lula, Dilma, etcétera, yo creo que Argentina tendrá serísimos problemas y alentamos a que eso no ocurra.

Copiado de Jair Bolsonaro, presidente de Brasil: “No quiero que Argentina siga la línea de Venezuela, por eso apoyo la reelección de Macri”.

Jair 5

-Para Argentina, que exporta a Brasil más que a Estados Unidos y a China juntos, es vital que la economía brasileña, que está estancada, vuelva a crecer. ¿Cuándo se inicia ese crecimiento?
-La madre de nuestras reformas es la nueva seguridad social. Y no estamos impulsando nada más grande en este momento para no perjudicar esa reforma jubilatoria. Lógicamente hemos tomado medidas para destrabar la economía. La Medida Provisoria (decreto-ley) de Libertad Económica, que en los próximos días se va a transformar en una ley efectiva, va a facilitar la vida de los emprendedores en Brasil. Son decenas y decenas de medidas de desburocratización que van a facilitar la vida de la población.

-Usted dijo que si la economía no crece un gobierno no se sustenta. Insisto, ¿cuándo empieza entonces ese crecimiento?
-La economía comienza a crecer ya este año, con la promulgación de la propuesta de enmienda constitucional del nuevo sistema de jubilaciones. Habrá un salto. En el gobierno anterior, de Michel Temer, reformamos las leyes del trabajo. Si no hubiéramos hecho eso la situación económica de Brasil sería peor. Conversé con el ministro de Economía, quiero lanzar el programa “Mi primera empresa”. Estamos facilitando la vida de quien quiere abrir su empresa, para que lo haga en pocos días. En el pasado llevaba meses.

Copiado de Jair Bolsonaro, presidente de Brasil: “No quiero que Argentina siga la línea de Venezuela, por eso apoyo la reelección de Macri”.

Jair 1

-Ya lo visitó (Fernández, a Lula). Y dijo que la detención de Lula muestra que en Brasil el Estado de derecho no funciona.

-Entonces demuestra un completo desconocimiento de lo que ocurre en Brasil. El PT (Partido de los Trabajadores) tenía un proyecto de poder. Y para eso asaltó las empresas estatales. Petrobras casi se fue a la destrucción, a la quiebra. Los fondos de pensiones también fueron quebrados. Postalis, que es el fondo de pensión (de la empresa estatal) de los Correos compró papeles (de deuda) de Venezuela. No tiene sentido. Nuestro Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) invirtió millones en otros países, como Venezuela, Cuba, Angola, Bolivia, y esos países están en mora. El candidato de Cristina Kirchner no conoce la realidad brasileña. Aquí confiamos en nuestras instituciones. Lula fue condenado en tres instancias. Espero que Argentina reflexione mucho sobre esa visita a Lula de su candidato, así como en especial sobre el acuerdo que él quiere revisar. Yo voy a estar en el camino inverso. Nosotros, Argentina, ya conversé con Macri sobre esto, queremos un Mercosur 2.0. Yo cuando era parlamentario era contrario al Mercosur, pero por su tendencia ideológica. Cuando asumí la presidencia, una de las personas con la que conversé fue con Macri y llegamos a la conclusión que esa tendencia ideológica tiene que dejar de existir, tenemos que ir al libre mercado y hacer acuerdos con la mayor cantidad de bloques o países del mundo. Hemos conversado la posibilidad de (acuerdos con) Japón, Corea del Sur, y ahora también de Estados Unidos. Es (la mejora) de la economía la que va a sacar al pueblo de la situación difícil que se encuentra. En Argentina, y gran parte del pueblo brasileño.

Copiado de Jair Bolsonaro, presidente de Brasil: “No quiero que Argentina siga la línea de Venezuela, por eso apoyo la reelección de Macri”.