domingo, octubre 23, 2011

La vasta línea del coro

Actualmente, no existen aranceles de ninguna naturaleza para la importación de papel para diarios. El papel es una materia prima que ahora abunda en el mundo más que nunca, porque la presencia de Internet desplazó a muchos lectores hacia las plataformas digitales. El papel importado es un 15 por ciento más barato que el que fabrica Papel Prensa. En el mercado argentino operan importadores de papel de Chile, los Estados Unidos, Rusia, Canadá, Italia y España. Los principales importadores de papel para diarios en la Argentina son La Nacion y Clarín, que, al fin y al cabo, terminan subsidiando a Papel Prensa.

Así las cosas, ¿qué sucedería si fuera el Gobierno el que controlara Papel Prensa y, al mismo tiempo, cambiara las actuales reglas de importación, como ya lo ha hecho Guillermo Moreno con innumerables productos del exterior? ¿Qué pasaría si el Gobierno les negara papel de producción nacional a los grandes diarios argentinos y, a la vez, cerrara la importación de papel o la condicionara al pago de exorbitantes aranceles? En esas preguntas y en sus respuestas se encierra el futuro del periodismo argentino, más allá de las repetidas falsedades y de la retórica de un discurso aparentemente romántico.

La batalla cultural del kirchnerismo consiste sólo en ahogar las voces diferentes del oficialismo. Todo lo demás es únicamente cotillón político. El periodismo a secas no debe participar de esa batalla, pero tampoco debe permitir que apaguen su mirada curiosa y crítica. ¿Qué sentido tendría su existencia si se redujera sólo a participar en la vasta línea del coro?
Morales Solá en Pronósticos de graves riesgos para el periodismo.

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