lunes, enero 30, 2017

Sobre Suecia y Chile....

Bachelet de visita oficial en Suecia. Sobre esto, Mauricio Rojas dice que las reformas que implementa el Gobierno, donde el estado es protagónico, son similares a lo que hizo Suecia hasta los 80' y que generó una profunda crisis. Desde los 90' liberalizaron los servicios y los suecos pueden atenderse con vouchers estatales en clínicas y escuelas privadas.

Ojalá vaya a aprender lo que es una socialdemocracia moderna, es lo que desearía, aunque no creo que esa sea la intención del viaje. Que estudie la salud, educación y los servicios del bienestar y vea cómo en Suecia en vez de excluir al emprendedor o condenar al lucro se le incorpora, se le invita a participar. Es una política completamente distinta. No se buscan los monopolios estatales. Todo eso cambió radicalmente. Bachelet se quedó en la épica de Olof Palme, 25-30 años atrás en la historia, cuando había monopolios públicos y un Estado que después quebró. Creo que deben ser muy distintos los objetivos de su visita, pero ojalá pueda investigar un poco más en las áreas donde ella está tratando de hacer reformas. Que vea el impuesto a las ganancias de las empresas. Suecia tenía en los 90’ más del 50% de impuesto a las ganancias y entendió la locura que era eso para un país chico y abierto que tiene que atraer capital: hoy está en 22%. En Chile estamos en 27%. Suecia está mirando qué hacen los países con economías pequeñas abiertas para no quedarse con impuestos más altos, porque tiene que atraer capital y emprendimiento. En Chile estamos haciendo todo lo contrario. Sería otro punto muy interesante que viera. En Suecia se eliminaron los impuestos a las herencias y a la riqueza porque son destructivos.

Pero, ¿cómo cambió el Estado de Bienestar Sueco luego de la crisis? Responde Rojas:

Antes eran monopolios públicos del viejo estilo. El estado financiaba y monopolizaba todo lo que podía en educación, salud, y hoy es todo lo contrario. A la gente se le dan vouchers (el dinero público sigue a la persona). Si la persona opta por ir a una clínica privada ahí va la plata pública, y si opta por mandar a sus hijos a un colegio de una sociedad por acciones con fin de lucro ahí va también el cheque escolar. Ya no son los políticos los que deciden sobre el sector de servicio públicamente financiado, sino que es la gente recibiendo su voucher o cheque, todo lo contrario a lo que se quiere hacer acá, con políticos decidiéndolo todo y la libertad de elección es mínima. Me encantaría que aprendiera cosas así. Le haría un bien tremendo a Chile tener una verdadera socialdemocracia, que quiere decir dos cosas en Europa: Aceptación de la democracia y de la economía de mercado y del capitalismo como creación de riqueza. No son anticapitalistas como acá, no andan demonizando al lucro ni persiguiendo al empresario, sino lo atraen e incorporan, como este socialismo añejo que tenemos acá, del cual Bachelet es un ejemplo increíble. Ella tiene sus preferencias con la República Democrática Alemana, lamentablemente.

Cuidado con el mosquito Aedes

Mapa de distribución del mosquito Aedes, con lugares permanentes y temporarios.

domingo, enero 29, 2017

Es la innovación y no el comercio...

(...) la innovación estadounidense primero empezó a declinar o contraerse a fines de los años 60.
Para entonces, el espíritu innovador de Estados Unidos –el amor por la imaginación, la exploración, la experimentación y la creación- se había visto debilitado por una ideología corporativista que impregnaba todos los niveles de gobierno y reemplazaba a la ideología individualista que hace prosperar al capitalismo. Aunque la propiedad privada sigue siendo amplia, el gobierno hoy ejerce control sobre gran parte del sector privado.

Un actor privado con una buena idea suele requerir de aprobación oficial para ponerla en práctica, y las firmas que ingresan en una industria existente deben competir con otras ya establecidas que generalmente cuentan con respaldo del gobierno. Si bien Silicon Valley creó nuevas industrias y mejoró el ritmo de innovación durante un breve período, también se encontró con rendimientos decrecientes.

Para reactivar la innovación, es necesario que modifiquemos la manera de hacer negocios. El gobierno entrante de Donald Trump, por su parte, debería concentrarse en abrir la competencia, no sólo en recortar regulaciones. Lamentablemente, este no ha sido el foco de Trump hasta ahora: apenas ha mencionado la innovación y su equipo está evaluando un abordaje peligroso que de hecho podría socavarla.

Trump, El corporativismo y la falta de innovación, artículo de Edmund Phelps.

Contra el muro, menos burocracia y más competividad

"La polémica del muro –ese que construyó Bill Clinton y reforzaron Bush Jr y Obama sin que nadie dijera nada- ha hecho saltar de nuevo el miedo a la guerra comercial, de la que hablamos hace unos días.
Los medios de comunicación se centran en los riesgos y el impacto de una ruptura de relaciones comerciales entre EEUU y México. Hemos caído en la trampa del mago. “Fíjese en la mano” mientras el truco ocurre en otra parte. El truco es la superalianza fiscal y comercial anglosajona.
(...)
La Unión Europea, como México, cuenta con un enorme superávit comercial, excelentes empresas y grandes profesionales. Es hora de cambiar el chip. Contra el proteccionismo, más comercio. Y decir “viva la competencia”, que hay mucho margen en la UE para bajar impuestos y dejar de ahogar a empresas y familias.
Olviden el muro. Ya existe. Es un subterfugio. Lo importante es la alianza fiscal y comercial que se está tejiendo entre las potencias líderes. Para afrontar ese reto, menos burocracia y más competitividad."

Olviden el muro. La oportunidad de México… Y de Europa, artículo de Daniel Lacalle.

miércoles, enero 25, 2017

Fuerte guiño del Congreso. ¿Hará alguno Trump?

"Después de años de corrupción, ilegalidad y grave desmanejo de la economía, la reciente elección presidencial en la Argentina le ha brindado a esa nación y a los Estados Unidos una nueva oportunidad de dar nuevo impulso a nuestra relación bilateral", dijo el senador Rubio.
Visto en La Nación.

domingo, enero 15, 2017

Frenesí de hipocresía

"El escandalizado cristinismo es un frenesí de hipocresía. Odebrecht denunció en los Estados Unidos que pagó 35 millones de dólares en sobornos en la Argentina entre 2007 y 2014, años de exclusivo kirchnerismo. El monto del que se está hablando en el caso Arribas es menos del 2% de aquella cifra oficialmente gastada en coimas.

Arribas deberá probar plenamente ante los jueces argentinos que el Presidente no se equivocó en su confianza. Mientras tanto, la presunción de inocencia debe aplicarse tanto a Milagro Sala como a él. Es un principio del derecho que no admite interpretaciones sesgadas por la ideología."

De Documentos y contexto en el caso Arribas, de Morales Solá.

Sobre los planes sociales

Los planes sociales han sido otra importante fuente de gastos para la sociedad que sólo lograron perpetuar a millones de personas en la dependencia del Estado o de aparatos políticos. Su situación ha sido bien descripta por Calvin Helin, un escritor canadiense y aborigen, que a partir de sus estudios sobre las políticas para las comunidades indígenas de su país, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda, nos invita a repensar los planes sociales a partir de un conocido proverbio chino: "Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día; enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida". Helin revela que, pese a las políticas asistencialistas, que incluyeron la entrega de tierras, dinero, alimentación y salud a los pueblos originarios, en compensación por su antiguo sometimiento, esas comunidades mantuvieron niveles de pobreza e indigencia superiores a la media de sus países, en tanto que su dependencia económica del Estado pasó de generación en generación. Los indígenas norteamericanos tenían, además, la mayor tasa de violencia doméstica y de adicciones al alcohol y las drogas, un 87% más de homicidios, un 60% más de suicidios y un 203% más de accidentes automovilísticos que el promedio de los Estados Unidos.
Los trabajos de Helin plantean la necesidad de trabajar por la autosuficiencia, fomentando la creación de pequeñas empresas, y no por la dependencia permanente del Estado. Según el Ministerio de Producción, hay en la Argentina unas 650 mil empresas, de las cuales el 99,5% son microempresas y pymes. Si cada una de éstas pudiese crear en promedio un puesto de trabajo por año, en un solo período presidencial cambiaría el país. La intención del Gobierno de transformar cada plan social en un voucher para convertir a su beneficiario en empleado de una empresa privada que recibiría beneficios impositivos es saludable. ¿Se animará el Presidente a adoptar un plan similar para que una porción de los empleados públicos sea absorbida de la misma forma por el sector privado? Suena utópico en un año electoral en el que nadie quiere resignar populismo. Sin embargo, Macri podría demostrar así que el Estado está pensado para serle útil a la sociedad y no para seguir financiando la actividad política.

El dilema pendiente de Macri: qué hacer con el Estado, artículo de Fernando Laborda.

Mentiras

"No estábamos locos quienes denunciábamos la hipocresía del kirchnerismo en el poder. Al fin, las mentiras y los delitos salieron a la luz, y la mayor parte de la sociedad acabó por verlos. Mientras gobernó, el kirchnerismo fue un fenómeno discursivo que se llenó de palabras para ocultar lo impresentable. Orwell puro. Donde había negro, decía blanco. Te alimentaba con desperdicios mientras te vendía caviar. La democratización de la Justicia, los sueños compartidos, los niveles de pobreza inferiores a los de Alemania, todo se desmoronó cuando el discurso K se disipó como la niebla y apareció la realidad. Las causas contra la ex presidenta y sus servidores han puesto de manifiesto el saqueo del Estado. La imagen de José López revoleando ocho millones de dólares por encima del muro de un convento resultó sanadora: fue como sacar de debajo de la alfombra la mugre de años (tras la nota de Hugo Alconada Mon sobre las cuentas del actual jefe de la AFI, el Gobierno debe demostrar que no está dispuesto a esconder nada allí). Luego de vivir en medio de una alienación impuesta desde la cima del poder, pudimos nombrar las cosas otra vez. Es un avance grande. Pero no alcanza."

Del artículo Cuando las cosas recuperan su nombre, de Pablo Guyot.