
Los empresarios pagaron coimas. Están hasta los ojos. Y los funcionarios del gobierno anterior que cobraron coimas también están hasta los ojos. Y las manos...

Los empresarios pagaron coimas. Están hasta los ojos. Y los funcionarios del gobierno anterior que cobraron coimas también están hasta los ojos. Y las manos...
En sus anotaciones, Centeno reveló que Julio de Vido, el ex ministro de Planificación, era fanático de Chinin y por eso enviaba periódicamente al chofer a comprar kilos de su gusto preferido: sambayón granada.
La demanda era siempre precisa e inapelable: Centeno debía dirigirse a la heladería de San Martín, sin importar la cantidad de horas de viaje que debiera cubrir para satisfacer el antojo de De Vido.
Copiado de Chinin, la heladería donde Centeno le compraba helado a De Vido.
... en Europa, cuando en los años 90, durante lo que fue “el primer Lava Jato” –el Mani Pulite–, se ordenó la detención del ex jefe de Gobierno de Italia, Bettino Craxi, simpatizantes de izquierda argumentaban que era una operación de Estados Unidos para destruir al Partido Socialista, lo que podría también ser cierto, pero Craxi había robado.
Lo mismo se dijo en Brasil de la prisión de Lula y se dirá en Argentina cuando toque debatir la de Cristina Kirchner. Cada vez le será más difícil al jefe de los senadores peronistas, Miguel Pichetto, mantener la “tradición” del Senado de no desaforar a un ex presidente hasta que exista un condena en la Corte Suprema. También Menem debería comenzar a preocuparse.
Que Lula esté preso en Brasil, cuando las pruebas e incluso las sospechas no probadas de corrupción en lo personal son nimias en comparación con las del kirchnerismo, más tarde o más temprano afectará al peronismo como un todo si se rehúsa a que Cristina Kirchner enfrente a la Justicia como una ciudadana más.
Copiado de El fin de una era.

Se calcula que el rubro creció una media de 40% en los últimos cinco años, de la mano de unos 1500 productores artesanales en todo el país. La categoría representa cerca del 2,5% de la industria cervecera total.
El origen de la cerveza data de hace más de 7000 años, pero los primeros pasos de esta bebida en formato artesanal, en la Argentina, se dieron en 1984, cuando Juan Bahlaj fundó El Bolsón, el primer emprendimiento microcervecero del país. En 1992, Blest inauguró su planta en Bariloche, convirtiendo a Patagonia en la pionera en el rubro. Seis años más tarde, en Mar del Plata, Antares fue la encargada de fabricar y comercializar la cerveza artesanal e instalarla a nivel nacional.Si bien Aníbal Loggia, presidente de la Cámara Argentina de Productores de Cerveza Artesanal, opina que los números de participación son poco confiables, porque la actividad no está regulada y hay cerveceros que no están registrados, productores artesanales e industriales coinciden que la categoría creció una media de 40% en los últimos cinco años de la mano de 1500 productores artesanales en todo el país.
El rubro artesanal representa cerca del 2,5% del mercado cervecero total, una cifra baja si se compara con el sector en los Estados Unidos, donde la cerveza artesanal representa entre 15% y 17% del consumo de cerveza, aunque con un desarrollo de más de 30 años. Sin ir más lejos, en Mar del Plata, el consumo de cerveza artesanal es del 12%. "Las proyecciones de crecimiento son altísimas", afirma Loggia.
Pablo Rodríguez es ingeniero químico y uno de los fundadores de Antares. "La explosión se dio en los últimos cinco años, aunque se hizo más visible en los últimos dos, porque afectó a la Ciudad de Buenos Aires y Córdoba. Rosario se sumó en este último año". Sin embargo, en ciudades como Mar del Plata, Bariloche y La Plata vienen con ese desarrollo hace más tiempo.
Loggia cuenta que en el verano de 2018 sucedió un fenómeno que convirtió a este año en el peor de los 14 años desde que está en el rubro. Aparecieron muchos cerveceros "barriletes", que hacen bebida de mala calidad y la venden a precios muy bajos. "Como cámara, trabajamos para regular esto", agrega Hernán Buccino, dueño de una cervecería muy conocida en el barrio de Chacarita, Funes Birrería, y coincide en que "hubo una sobredemanda de cerveza que se convirtió en sobreoferta de bares. "Al haber mucha gente haciendo lo mismo, hay mucha muy mala", sentencia.
El Gobierno de la Ciudad se encontró más versátil al habilitar el expendio de cervezas elaboradas en fábricas con la habilitación en trámite. "Si no, la demanda no se veía satisfecha", reflexiona uno de los dueños de la Cervecería Schäferhund, fábrica de cerveza artesanal cuyo diferencial es la producción de cervezas importadas.
Cuando la actividad comenzó a expandirse y la regulación no pudo acompañarla, la duda acerca de las condiciones de salubridad comenzó a tomar fuerzas. Los productores explican que tanto el alcohol como el lúpulo son antisépticos, con lo cual es raro que una bacteria se desarrolle en ese ambiente. Además, el producto está hervido. Una levadura mal hecha hace que la cerveza quede fea, pero no llega a intoxicarse. Insisten en que el problema está en el estado de los picos en las bocas de expendio. Su limpieza es esencial para un producto de calidad.
Nada que no se pueda solucionar
Al hablar de las problemáticas del sector, entre cerveceros hay camaradería para mejorar la calidad y proteger el espíritu emprendedor, pero falta interacción con las autoridades para generar marcos que ayuden y no frenen un fenómeno que se gestó naturalmente, afirman fuentes consultadas. Existen ciudades en las que se logró el apoyo del gobierno para formalizar, ordenar y regular la producción. El caso más emblemático es Mar del Plata.
En CABA, en cambio, los cerveceros resaltan lo tedioso del trámite de habilitación de la fábrica. "No hay reglamentación y exigen los mismos requisitos que se aplican a las grandes cervecerías", cuenta el socio de Schäferhund, y agrega que "el código de edificación para habilitar el establecimiento no contempla el de cerveza artesanal". Otro problema está en los proveedores de equipamiento nacionales, que tampoco están habilitados ni regulados en su mayoría.
Desde la Cámara, Loggia opina que el aumento de los servicios, así como de los impuestos internos, se convierten en un problema para el sector. "Una planta consume agua. Los aumentos te dejan más ajustado y con menos posibilidad de reinvertir", agrega el dueño de Funes.
Pero, las perspectivas siguen siendo buenas: los productores coinciden en que la actividad no tiene techo en el mediano plazo y que el desafío está en estar a la altura de ese crecimiento, a través de la fabricación de un producto de calidad.
Copiado de La cerveza artesanal gana terreno: proyecciones del negocio de moda.
La adulación es una técnica atávica para engañar y manipular. Menos "gracias" y más honestidad.
¿Ha vuelto a caer en las redes de los "por favor" y las "gracias"? ¿Se ha dejado engatusar por unas cuantas zalamerías? No se castigue demasiado. No será el primero ni el último que se vea obligado a curarse las heridas de una puñalada que venía precedida por una sonrisa perfecta o, más bien, "perfectamente estudiada". Y es que dejarse querer es demasiado tentador como para rechazarlo. Así que muchas veces, miramos para otro lado, a pesar de que sospechamos que esos buenos modales ocultan segundas intenciones o, incluso, terceras. Un estudio de linguïstica de la Universidad de Colorado (EE UU) lo recuerda, con hallazgos que subrayan que un lenguaje de una cortesía y corrección modélicas suele ocultar un juego de diplomacia con fines malvados.Esto no es nuevo
Alcanzar nuestros propósitos a golpe de buena educación es una estrategia con la que a lo largo de la historia muchos de los personajes más influyentes han conseguido sus propósitos. Ya hace veinte siglos, Marco Junio Bruto (85 a.C - 42 a.C ) cometió una de las mayores traiciones que ha conocido la Humanidad, y lo hizo bajo un carácter magnánimo y una educación exquisita. "Siempre ha habido traiciones, pero solían responder a cambios de fidelidades o valores superiores. Pero en los dos últimos siglos nos hemos hecho más racionales. Si calculas, generalmente sale a cuenta traicionar. La teoría de juegos describe estrategias y circunstancias posibles de este tipo de racionalidad", explica el sociólogo y director del Máster en Humanidades de la Univertitat Oberta de Catalunya Francesc Núñez Mosteo.
Esta actitud fría y metódica de "busca, compara y si encuentras algo mejor..." que apunta el experto es la que nos ha convertido en individuos traidores. "Somos homo economicus en muchos ámbitos de la vida", sostiene. Además, según Núñez, para llevar a cabo los cálculos oportunos que nos acerquen a lo que perseguimos, la educación es una herramienta muy útil: "Sin duda, hay muchos traidores ilustres, todos los que por interés y por cálculo rompen con el vínculo social o con el compromiso legal de, pongamos por caso, pagar impuestos y evadir".
Un envoltorio
"Unas formas exquisitas y una educación elevada, sin duda, pueden ayudar a convencer a los que nos rodean", asegura la psicóloga y coach Eva Hidalgo, quien, además, advierte de que si queremos detectar a pérfidos embaucadores, lo mejor es fijarse en el lenguaje no verbal, que ha de ser acorde a lo que el sujeto nos dice.
Por su parte, el historiador Marc Gil, aunque no cree que exista una relación causa efecto entra la educación y la honestidad, sí reconoce que "contar con una educación elevada proporciona la habilidad necesaria para envolver debidamente las traiciones. Eso sí, del mismo modo en que puede hacerlo la inteligencia". Y menciona un factor añadido que facilitaría la consecución del engaño: la falta de perspicacia del traicionado.
Piropos, los justos
Más allá de si su "falso (y buen educado) amigo" es de los que le acercan la silla para que tome asiento o de si sabe cuál es el tenedor del pescado, "su capacidad para manejar el lenguaje verbal y no verbal y crear un contexto propicio en el que sus víctimas crean sentirse seguras, serán determinantes para lograr sus objetivos", recalca Hidalgo.
Ese ambiente creado gracias a las buenas palabras y el trato agradable es el caldo de cultivo más habitual donde tienen lugar las puñaladas traperas y las zancadillas más inesperadas. Así que, si no las ve venir, recuerde que el exceso de halagos, sobre todo cuando son inmerecidos, es un inequívoco indicio de que algo no va bien.
"Si pensamos que nos están adulando o que los comentarios que escuchamos no concuerdan con los gestos que observamos, se generará una situación de desconfianza", afirma la psicóloga, que ve en la educación más refinada o fingida la posibilidad de un efecto rebote: "No es tan difícil pillarles". Hidalgo aconseja evitar la estrategia de la adulación impostada, "pues una actitud positiva y sincera puede ayudarnos a alcanzar el fin que perseguimos. Mientras que llevar nuestra educación al extremo puede ser una piedra en nuestro camino, sobre todo cuando esa postura nos lleva a escoger la opción: 'debo hacer lo correcto y mostrarme siempre educado, aunque eso me haga infeliz o me perjudique". Ya sabe: la brusquedad, puntual y sin caer en lo puramente incívico, tiene efectos positivos.