-¿Pero fue realmente imparcial el proceso a Lula que juzgó su ahora ministro de Justicia, el ex juez Sergio Moro?
-El trabajo de él, por lo que acompañé, fue imparcial. Hizo justicia no sólo él. La segunda y la tercera instancia en los juicios siguientes fueron por la misma línea. Como dije lo que ocurrió con las empresas estatales, con los fondos de pensión, con la devolución de 3.000 millones de reales de los delatores. Nadie devuelve 3.000 millones si no asaltó los cofres públicos con la connivencia del PT. Entonces en Argentina, a mi entender, los jueces van a hacer lo mismo y espero que hagan lo mismo en relación a Cristina Kirchner, condenando o absolviendo, pero que se haga justicia.
domingo, julio 14, 2019
Jair 4
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-El ex presidente Lula está detenido, la corrupción creó una hecatombe institucional en Perú, varios ex presidentes están bajo la lupa de la justicia en Ecuador, en Panamá, en Argentina. Cristina Kirchner está procesada. ¿Debería estar presa también?
-Si ella será presa o no quien debe decidirlo es la justicia de Argentina. Nuestra justicia aquí trabajó muy bien y el combate a la corrupción tiene que ser efectivo en cualquier país que quiere ser democrático, que cuide su libertad y que quiera tener la confianza del mundo. Aquí tenemos un ex presidente preso, juzgado a mi entender de forma independiente, y quizás sirva eso de ejemplo para otros políticos que pretendieron o pretendan tener una vida al margen de la ley, como Lula y su gabinete de ministros casi de forma general. Sufrimos mucho la corrupción. Una de las cosas que más perdimos fue la credibilidad. Tengo la seguridad de que Macri y yo en la charla que tuvimos en Osaka lo que pretendemos en gran parte es recuperar la confianza de otros países para nuestros países. Esa es la gran señal que estamos dando al mundo Brasil y Argentina.
Jair 2
-¿Y si gana la oposición a Macri?
-La única rivalidad que Brasil tiene con Argentina es en el fútbol. Somos hermanos. Antes había un cierto antagonismo. Esto en los últimos años dejó de existir y esto está siendo potencializado con mi llegada aquí y con el propio Macri allá. Y por qué no decirlo: también con Marito (Abdo) en Paraguay, con Piñera en Chile, lo mismo en Perú. Nuestra relación, nuestro sentimiento de fraternidad que tenemos unos con otros, nos va a llevar a tener una mejor economía. Por eso es muy bienvenido un buen acuerdo con Estados Unidos y con los países que cité. Ahora, me gustaría que el futuro presidente de Argentina tuviera este mismo sentimiento. Tengo la convicción de que, por las declaraciones del candidato de Cristina Kirchner, de revisar el (acuerdo) Mercosur (Unión Europea) y visitar aquí en Brasil un presidiario condenado por la justicia en tres instancias, es una señal que podemos tener un roce con Argentina que no queremos tener. Y tengo la certeza que Piñera, Marito, tampoco quieren tener esos roces.
Jair 1
-Ya lo visitó (Fernández, a Lula). Y dijo que la detención de Lula muestra que en Brasil el Estado de derecho no funciona.
-Entonces demuestra un completo desconocimiento de lo que ocurre en Brasil. El PT (Partido de los Trabajadores) tenía un proyecto de poder. Y para eso asaltó las empresas estatales. Petrobras casi se fue a la destrucción, a la quiebra. Los fondos de pensiones también fueron quebrados. Postalis, que es el fondo de pensión (de la empresa estatal) de los Correos compró papeles (de deuda) de Venezuela. No tiene sentido. Nuestro Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) invirtió millones en otros países, como Venezuela, Cuba, Angola, Bolivia, y esos países están en mora. El candidato de Cristina Kirchner no conoce la realidad brasileña. Aquí confiamos en nuestras instituciones. Lula fue condenado en tres instancias. Espero que Argentina reflexione mucho sobre esa visita a Lula de su candidato, así como en especial sobre el acuerdo que él quiere revisar. Yo voy a estar en el camino inverso. Nosotros, Argentina, ya conversé con Macri sobre esto, queremos un Mercosur 2.0. Yo cuando era parlamentario era contrario al Mercosur, pero por su tendencia ideológica. Cuando asumí la presidencia, una de las personas con la que conversé fue con Macri y llegamos a la conclusión que esa tendencia ideológica tiene que dejar de existir, tenemos que ir al libre mercado y hacer acuerdos con la mayor cantidad de bloques o países del mundo. Hemos conversado la posibilidad de (acuerdos con) Japón, Corea del Sur, y ahora también de Estados Unidos. Es (la mejora) de la economía la que va a sacar al pueblo de la situación difícil que se encuentra. En Argentina, y gran parte del pueblo brasileño.
sábado, julio 13, 2019
Poesía secreta
En una ocasión Neruda y Lorca fueron a dar una conferencia a un pueblo, pero en la estación del tren nadie les recibió. Cuando llegaron al local les dijeron que no les reconocieron porque esperaban que fueran vestidos como poetas. Lorca añadio: ‘Somos de la poesía secreta.’
— Visto en Twitter.
Diferentes revoluciones
El error de la Revolución Francesa fue intentar algo tanto imposible como inmoral: procurar hacer iguales a las personas mediante la ley.
La Revolución Estadounidense se limitó a consagrar la igualdad ante la ley.
— @GabrielGasave
El límite del engaño 4
El momento más delicado de la semana llegó el miércoles, cuando le tocó declarar en el juicio por el caso Amia. En sintonía con la denuncia del fiscal Alberto Nisman, quien concluyó que el gobierno de Cristina montó un "plan criminal" para garantizar la impunidad de los iraníes acusados de perpetrar el ataque y fue asesinado en enero de 2015, a días de presentar su investigación en el Congreso, Fernández dijo por entonces: "Cristina sabe que ha mentido y que el memorando firmado con Irán solo buscó encubrir a los acusados. Nada hay que probar". ¿Cómo remontar ahora esos dichos? Fernández afirmó con toda mesura (esa que por estos días ha perdido ante las consultas periodísticas) que aquellas opiniones no fueron jurídicas, "sino políticas". ¿Qué quiere decir esto? ¿Que es lícito decir una cosa y después lo contrario? ¿Que la mentira está habilitada como arma de la política? A la vista de lo que ha defendido durante tantos años, y de lo que defiende ahora, habría que reconocer allí la coherencia de este equilibrista en apuros.
Copiado de Alberto Fernández, un equilibrista en apuros.
El límite del engaño 3
Esta semana, a Fernández se lo vio incómodo en sus zapatos de candidato. Pareció un hombre preso de sus palabras. De aquellas que pronunció cuando se ubicó en la vereda de enfrente del gobierno de Cristina y ahora regresan. De poco vale la "moderación" cuando falta la coherencia.
Copiado de Alberto Fernández, un equilibrista en apuros.